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Periódico Mensual Independiente de Alcalá del Valle Año III Número 23 Sábado 6 de noviembre de 1999 |
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"El Castillón" Alcalá del Valle (Cádiz) |
José Manuel Dorado Rueda |
Isabel Sánchez Heras |
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José Manuel Dorado |
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Depósito Legal: MA-112-98 Teléfono 610 02 95 68 |
| IMPRIME: Imprenta Hermanos Castaño, S.L.-C/ El Gastor, 1-Telf. 952 87 46 48 Ronda -Impreso en Papel Reciclado 100 % |
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Para leer Alcalá Noticias - 2 de octubre de 1999 - Número 22- Año III, pulse aquí |
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| Amena Atenta contra Caños Santos. La empresa de telefonía instala una torreta de 40 metros junto al Convento | Doce pueblos de la Sierra recibirán más de 383 millones para yacimientos. Alcalá no percibirá ni una sola peseta |
| Se reedita el único libro de Historia de Alcalá publicado en el siglo XX. Sólo se pondrán a la venta 100 ejemplares | Agricultura: Nos han discriminado en la nueva regionalización |
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| José Arenas: Todos los Santos | Alfonso López: Desde Ronda |
| Gerninal Castillo: Al Sur del Edén:
Una oportunidad para la Libertad |
Tomás Carnero: 50 Años del Cristo |
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Editorial:
Incultos y Salvajes
Un
título un poco feo para un editorial, pero qué le vamos a
hacer si no se le puede llamar de otra mamera. Lo de la torreta de Caños
Santos es, como poco, una salvajada y los responsables, sean quienes sean,
unos incultos, por no decir otras palabras más fuertes.
Los de las torretas de la telefonía móvil no se conforman
sólo con poner armatostes de estos en plena Sierra de las Nieves,
destruyendo el bello paisaje de esos parajes, sino que ahora también
la han tomado con nuestro convento. EL principal monumento alcalareño,
cuyo valor principal no es sólo el edificio, sino el entorno, ha
sido víctima de una salvajada.
Un solo dedo hacia arriba tiene nuestro barómetro de este mes, el
aplauso que desde Alcalá Noticias damos a tantísimas personas
que están llevando el nombre de Alcalá muy alto en el panorama
deportivo de la provincia. Cuatro equipos y los cuatro en cabeza. Tenemos
(o teníamos) el mejor Carnaval de la comarca, tenemos a los mejores
futbolistas de la provincia, y quien no se lo crae que venga y lo vea.
Nuestro agradecimiento a Pepe García y José Manuel Moreno
por hacer posible que La Pelota vuelva a estar cada domingo en la calle.
...Y ya son cinco los tomos de la Colección Temas Alcalareños,
cinco los libros que hemos publicado hasta el momento... y los que quedan...
Muy prontito, más.
La compañía
de Telefonía Móvil AMENA ha construído una torreta
de 40 metros de altura, visible desde la lejanía, en las inmediaciones
de Caños Santos sin haber solicitado permiso de obra ni ubicación
al Ayuntamiento de Olvera, en cuyo término municipal está
ubicada, ni a la Consejería de Cultura, permiso necesario por tratarse
de un monumento considerado Bien de Interés Cultural, cuyo entorno
incluye 154 hectáreas de protección paisajística.
Según nos han informado
desde el PSOE de Alcalá, en cuanto tuvieron conocimiento del hecho,
contactaron con el Alcalde de Olvera y con la Delegación de Cultura
de la provincia. Uno y otro quedaron extrañados por lo inusual del
hecho y la osadía de la compañía. Del primero se consiguió
la inmediata paralización de las obras, si bien ya estaban casi
finalizadas, y de la segunda, la inmediata intervención de la Junta
de Andalucía.
El Ayuntamiento de Olvera
paralizó las obras y exigió la solicitud. En cuanto la recibió,
la trasladó al S.A.M., donde actualmente se encuentra.
La Delegación de
Cultura envió escrito a la compañía conminándola
a desmantelar la instalación en breve plazo. Si no cumple lo ordenado,
será sancionada debidamente y exigirá su demolición.
Según el PSOE, el
Ayuntamiento de Alcalá del Valle "ignora el asunto y por supuesto
todo el proceso aquí descrito. Es muy probable que no se haya enterado
siquiera, y si lo ha hecho, no ha concedido la debida importancia. En cualquier
caso, un fallo de primer orden".
El tema es bastante importante,
si tenemos en cuenta que Caños Santos es el principal monumento
de Alcalá del Valle y la instalación de esta torreta destruye
el inigualable paisaje del enclave. Desde el Centro de Estudios El Castillón
esperamos que se retire la instalación a la mayor brevedad posible.
Me
comenta un amigo, antaño visitador asiduo y supuesto conocedor,
por su menester, de la realidad económica de Alcalá, su asombro
y extrañeza ante el hecho de que una localidad con una población
más que medianita pudiera subsistir con tan deficientes y precarias,
según él, estructuras económicas.
Así
es el tópico maldito, del que no están exentos aquellos burócratas
y tecnócratas que dogmatizan y atribuyen a su antojo o convenio
las bolsas de marginalidad económica, triste privilegio compartido
por los cinturones de las grandes ciudades y las deprimidas zonas rurales
o de montaña, como es el caso que nos ocupa. En este aspecto, Alcalá
sigue siendo para ellos el típico pueblo de la Andalucía
serrana y profunda, anclado en una endémica escasez de recursos
y en una prácticamente nula capacidad de generar valor añadido.
Incluso
se atreven a formular y a establecer comparaciones, viendo en esta esquina
norte de la provincia de Cádiz, una especie de axis cuyos extremos
lo forman Puerto Serrano y el propio Alcalá, añadiendo complacidos
cómo en el primero de los dos casos, se ha fomentado enormemente
el cooperativismo de elaboración y comercialización
de productos del campo, lanzándose el personal a cultivar y a vender
fresas, en lugar de tener que irse a Huelva a la campaña de ese
mismo producto, o a Murcia al tomate, o adonde se encarte, a lo que
haga falta.
Entre
medias, sitúan estos expertos repartidores de subvenciones, por
un lado a Algodonales, al cual consideran en estado preagónico,
muy del estilo de Alcalá, y por contra, ponen de ejemplo a Setenil,
con sus fábricas de confección (bragas y demás), de
quesos, y su magnífica almazara. De lo que sea, dicen, con tal de
salir del marasmo económico y de la emigración.
Puede
que el verdadero problema resida fundamentalmente en la lejanía
de los centros de decisión política y en las difíciles
comunicaciones. También puede ser que los que pueden, no quieren,
y los que quieren, tampoco es que quieran mucho. En este sentido, cualquier
iniciativa debe ser acogida y amparada con el mejor de los entusiasmos,
venga de quien venga. Caer en el desánimo o el conformismo es la
mejor forma de darles la razón a quienes nos niegan desde sus despachos
cualquier futuro.
Desde
Ronda, que en absoluto es el paradigma de ningún desarrollo sostenible,
pero que tiene 800.000 visitantes al año adonde poder acudir, y
de los que poder vivir, se ven así las cosas. No son los políticos
al uso que no dan un palo al agua, ni los tecnócratas engreídos,
pagados de sí mismos y de los fondos públicos, ni los salvadores
del pueblo que crean falsas expectativas, ni los apáticos entendidos
en todo, que luego no quieren saber de nada, ni siquiera los poetas burgueses
con conciencia social, aunque tiene que haber gente pa tó. Somos
nosotros mismos los únicos dueños de nuestro futuro. Que
así sea.
En unos tiempos en que decir algo positivo en todo lo relativo a la palabra
“política” suele conllevar, invariablemente, caras de asombro y
miradas sospechosas, en estos mismos tiempos solemos mirar hacia la antigüedad
en busca de un refugio seguro. Así, los griegos suelen estar
casi siempre en el punto de mira. No obstante, la idea de la «Política»
tal y como la concebían los contemporáneos de Platón
y Sócrates se ha quedado algo fuera de órbita... si es que
alguna vez lo estuvo. Me explico. Se presume mucho de que la política
(traducido literalmente: «cosas de la ciudad») ejercida en
la sociedad griega era pura, y de que los ciudadanos eran los que tomaban
las decisiones en asambleas públicas. Lo que nadie parece querer
recordar es que, ni mujeres, ni liberados de su condición de esclavos
ni, por supuestos los propios esclavos participaban de ese poder de toma
de decisión. O sea, que eran unos pocos los que decidían
por los demás. Me podrán decir que decidían los que
más capacidad tenían para ello, con lo que podremos llegar
a la conclusión que ni Lenin inventó nada, ni las cosas han
cambiado desde entonces. Aquello se llamaba fascismo... y así se
sigue llamando cuando una minoría impone por la fuerza su decisión
a una mayoría. Hoy por hoy y a pesar de las apariencias, siguen
siendo unos pocos los que detentan el poder ejecutivo, mientras los demás
nos limitamos a ver pasar el tiempo, un tiempo que sólo nos permitirá,
en el mejor de los casos, cambiar a algunos de los que deciden; algunos
(si no todos) se apresurarán en decirme que siempre será
mejor poder cambiar a unos pocos, que no poder cambiar a nadie... y tendrán
toda la razón. Pero a pesar de todo, sigo pensando que una de las
misiones fundamentales de un político (de hoy en día, o de
la época de los griegos) sigue siendo la de mantenerse en ese poder,
y muy poco más. Nadie, bajo ningún pretexto que no sea el
táctico, quiere perder la posibilidad de mandar. Aquí vale
todo; tretas, mentiras, jugadas sucias, obras humanitarias, construcción
de viviendas, arengas o manipulacion de masas: todo se justifica con tal
de no perder la capacidad ejecutiva. De lo contrario, de no ser el
Poder en sí el único aliciente, nuestros políticos
(o al menos muchos de ellos) no dudarían en colgar el acta correspondiente.
Existe otra posibilidad, y es que se decidan a gobernar todos juntos; el
planteamiento es muy simple: se supone que todos quieren trabajar por el
bien de los ciudadanos, que nadie quiere engañar a nadie, y que
todos tienen la limpieza ética por bandera. Pues bien, participemos
todos
de ese Poder, y hagamos a todos los ciudadanos corresponsables de la gestión,
y no sólo de la capacidad de cambiar la representatividad política.
Seamos valientes, atrevámonos a desechar sin nostalgia los viejos
tics autoritarios demostrándole, a quienes siempre pagan la factura
de todo (o sea a los ciudadanos de a pie), que en los foros políticos
se trabaja para ellos y no a costa de ellos. ¿Quién se atreve
a poner la primera piedra de la igualdad? ¿Quién está
dispuesto a construir una verdarea Democracia? ¿Quién está
dispuesto a ceder su particular parcela de poder en beneficio de todos?
Pensar, como dijo el llorado presidente Kennedy, que todos vivimos en el
mismo planeta, todos respiramos el mismo aire y que todos somos mortales
debería ayudarnos a encardinar de una forma más sana nuestros
pensamientos e intenciones. Lo dijo alguien alguna vez: «Debemos
imbuir la política de ética libertaria», y quizás
por ahí deban ir los tiros. De lo contrario, de tener la miseria
moral y cutrez ideológica por banderas siempre a cambio de un trozo
de mando, los políticos seguirán teniendo, aquí y
en cualquier lugar del mundo, una pésima reputación ya que,
guste o no, seguirán dando la evidente impresión de que la
única misión del político es la de mantenerse en el
poder... cueste lo que cueste. A lo dicho, ¿Quién se atreve
a ejercer de demócrata de una vez por todas? Seguiremos esperando.
Hoy he comprendido
la celebración de la fiesta de todos los santos, todo el mundo cuando
habla de los que mueren casi siempre comenta las bondades del difunto y
hasta las acciones peores que haya hecho en su vida se suavizan y justifican.
Cuando
paseaba por el cementerio esta mañana y leía las lápidas
en la mayoría de los casos recordaba a aquellas personas, cuyos
restos reposaban hoy rodeados de flores y velas, como buenas personas y
ser santo no es más que ser bueno con todos los que nos rodean,
cumpliendo el «amaos los unos a los otros...».
He recordado
especialmente a los mejores a los que regalaban amistad, a los que todo
lo daban sin apegarse a nada, a los que te hablaban cuando necesitabas
una palabra, a los que te sonreían cuando estabas triste.
Y recordaba
la frase que se repite en los duelos, por mucho que luchemos por los bienes,
al final nos vamos sin nada y sólo recogeremos los recuerdos que
por nuestro comportamiento hayamos dejado en las personas que aquí
se quedan.
Yo espero
que cuando pase el umbral haya mucha gente que mire y me recuerde como
yo hoy he recordado a muchos santos de mi pueblo.
Dentro de unas semanas estaremos en el
año 2000, fin del mundo para algunos, caos en los ordenadores, siglo
nuevo, vida nueva, y el Cincuentenario del Cristo.
He escrito de muchos temas, del campo,
de la emigración, de la guerra, de la paz, pero no de Ti, y hoy
no quiero dejar pasar este momento para acordarme del Cristo «de
los albañiles», del más querido del pueblo, y de su
Ermita, lugar de rezo de muchas personas noche tras noche, llueva, nieve
o haga el tiempo que haga.
Son 50 años entre nosotros, y
cada vez eres más querido, cada vez más venerado, qué
tendrás para que el Viernes Santo no se quepa en la Calle Nueva,
para que las lágrimas salgan en tu lento caminar, qué misterio
hay escondío para que nos «peleemos» por llevarte a
hombros, y qué tendrán esas manos que te hicieron para que
esa cara refleje tanto.
Son 50 años entre nosotros, 50
años de sueños en colorao, 50 años desde aquellos
tarros de zumo que servían de jarrones, desde aquella Ermita levantada
con el sudor de un pueblo que te quiere, y que el sueldo era el verte cada
día y el pedirte salud para los suyos, esa primera Ermita que reflejaba
lo mismo que Tú, humildad.
Hoy, 50 años después,
quedan muchos de aquellos hombres, y este Cincuentenario es por ellos,
por todos los que hicieron posible que esta Hermandad siga adelante, y
para ellos es también este homenaje.
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Última actualización de esta página, 14 de noviembre de 1999