logotipo

img_google
WEB del Centro de Estudios Alcalareños EL CASTILLÓN
Los caminos de Alcalá hacia 1750
Por Manuel Jiménez Pulido


   A partir de la labor de búsqueda y estudio de documentación y testimonios escritos acerca de nuestro pueblo que desde hace algún tiempo ha venido desarrollándose por el Centro de Estudios Alcalareños “El Castillón”, se han querido tomar unas páginas del presente número de esta revista para presentar uno de los escritos hallados que versan sobre nuestra historia local, con el propósito final de difundir un mayor conocimiento y una mayor comprensión de la historia de este municipio sobre la conciencia ciudadana.
 Sin duda alguna, un tema interesante a tratar puede ser el conocer las vías de comunicación con las que ha contado Alcalá en el transcurrir de los siglos. En este sentido hemos de agradecer el esfuerzo de José Jurado Sánchez, con la publicación de su libro “CAMINOS Y PUEBLOS DE ANDALUCÍA (S. XVIII)”, en el cual recoge el contenido de un manuscrito anónimo de la Biblioteca Nacional de Madrid, fechable hacia 1844.
 Esta Descripción de los Caminos y Pueblos de Andalucía nos ofrece una instantánea de la Andalucía rural del Antiguo Régimen, teniendo su centro de estudio en las villas y municipios ubicados en torno a la Serranía de Ronda y su relación, a través de las vías existentes, con las grandes ciudades de la época como Sevilla, Cádiz, Osuna, o la propia Ronda.
 Resulta satisfactorio que en el mencionado documento se nos haga una breve referencia, que seguidamente reproducimos, sobre nuestro pueblo y sus caminos de contacto exterior a mediados del siglo XVIII. Éstos, que sumaban un total de siete, no dejarían de ser simples caminos “arrieros” y contarían con  todas las deficiencias que pudieran darse en aquellos entonces: cruce de arroyos sin puentes, cuestas empinadas, pedregales, tramos inaccesibles en épocas de lluvia, etc.
 Inconvenientes que se sumarían a las que pudiese acarrear la organización de intercambios o relaciones comerciales, como las ferias ganaderas o la compra-venta de productos agrarios, que se pudieron desarrollar entre Alcalá y las poblaciones de los alrededores, y de las cuales podríamos ser conocedores en el caso de que existiesen constancias escritas.
  Para finalizar, antes de dar paso a la Descripción, podemos decir que se podría llevar a cabo un estudio para ver si todavía perviven y pueden identificarse estos caminos, así como los elementos que en ella se integran como pueden ser cortijos, dehesas, arroyos,  molinos, etc.


Villa de Alcalá del Valle (1)

 Esta villa no tiene convento alguno. Salen de ella siete caminos. Uno va a la ciudad de Ronda y villa de Arriate, distante de esta dicha villa la dicha ciudad 3 leguas, estando en el camino de ella, a los dos lados, la dicha villa de Arriate, cuyo camino es angosto y lo que de él pertenece al término es entrellano y algo costero, no muy áspero.
 Otro que sale para la villa de Cañete la Real, distante de esta villa 2 leguas; el camino es angosto, de cuesta arriva, de dos varas de ancho a corta distancia; pasa este camino por la vera de una sierra no alta que llaman la mata del Lobo.
 Otro para la de Osuna, que dista de esta 6 leguas, cuyo camino es ancho, se encuentra un río que llaman Corbones, que es del término de Cañete la Real; después de dicho río se va a dar a Majadahonda y a la puebla de El Saucejo, y desde este pueblo se va a la dicha villa de Osuna, distante 3 leguas; por el expresado camino, como a distancia de medio cuarto de legua, sobre la izquierda, se aparta otro camino angosto que va al convento de Nuestra Señora de Caños Santos y, desde dicho convento, a una legua de distancia se va a la puebla de las Algámitas, jurisdicción de la villa de Pruna, y a otra legua de distancia de dicha villa se va a la citada de El Saucejo, donde se vuelve a incorporar dicho camino de Osuna.
 Otro camino sale para la dicha villa de Pruna, distante de ésta legua y media; la salida para dicho camino es llana y apacible, pero de que se llega a la dehesa de Tomillos es dicho camino algo fragoso y se va a dar por el castillo que llaman de Vallehermoso; el resto del camino hasta dicha villa de Pruna es angosto y fragoso, de cuesta arriva y avajo, con muchos malos pasos. Desde dicha villa de Pruna se va a la de Morón de la Frontera, que hay 4 leguas y media también de mal camino.
 Sale otro camino para la villa de Olvera, que dista legua y media; su salida es fragosa, de cuesta arriva, sin piedras ni peñones; al llegar al llano de arriva, siguiendo dicho camino, es llano y ancho hasta llegar al sitio que llaman los Pajares, que este es malo, de piedras, aunque es corta la distancia; después va siguiendo el dicho camino, es llano y ancho hasta llegar a un alto que llaman el sitio de Mojón Gordo, que da vista a la dicha villa de Olvera, desde donde vaja una cuesta fragosa de corta vereda.
 También por el mismo camino, saliendo de ésta a la subida de dicha cuesta, luego que se allana, se aparta otro camino a mano izquierda que es angosto y llano y va a dar al cortijo de Ahumada, y, de allí, a la villa de la Torre-Alháquime; desde dicho cortijo a la villa de la Torre es camino angosto y fragoso y dista de esta villa una legua.
 También sale otro camino para la expresada villa de Setenil, distante de esta media legua, y, desde que sale de esta villa, siempre arrimado a dicho camino va el arroyo que llaman de Guadalete, cuyo nacimiento se compone de una fuente que está a la vera de esta villa y llaman la fuente Grande. Y otros de la fuente de Perivanes, fuente de Bocarca y fuente del Molino, que todas están arrimadas a dicha villa. Y de otro nacimiento que llaman el Sotillo y otro que llaman el arroyo de Tomillos, de cuyas aguas se compone el dicho arroyo, que va a dar e incorporarse con otro que pasa por medio de dicha villa de Setenil. La salida de dicha villa es muy llana hasta llegar a un blanquiscalejo cercano a la vega que llaman la Isla de Santa María, que es algo fragoso, de corta longitud, y después está bien llano hasta llegar a la mojonera de dicha villa de Setenil, aunque es camino angosto y algo fragoso. Estos son los muchos caminos que salen de esta villa.
 El fruto que se coje en dicho término es tan poco que apenas alcanza para la manutención de sus habitantes; es muy estéril de agua, sin otra manufactura que la de la agricultura, sin que en todo su término se encuentre río alguno

(1) JURADO SÁNCHEZ, J. Caminos y Pueblos de Andalucía (S. XVIII), Sevilla, 1989, pp 74-75.


Para enviar su mensaje, pulse aquí


Volver a la página principal
 

(C) Centro de Estudios Alcalareños El Castillón
Apdo. 428 - C.P. 29400 Ronda (Málaga)
e-mail: alcaladelvalle@mixmail.com
Telf. 610 02 95 68