La Siembra del Espárrago Por Francisco Dorado Rivera
Aunque la siembra de las garras de espárragos
es una tarea muy conocida por bastantes alcalareños, sin embargo
para algunos es desconocida, e incluso hay algunos matices que es bueno
comentar basándonos en conocimientos de expertos, además
de las experiencias de otros. Aunque sí es cierto que después
cada uno hará la cosa como mejor le parezca. Cierto es que a veces creemos saberlo todo
sobre un cierto tema. Saberlo todo es siempre el mayor inconveniente del
saber. Si pensamos sembrar espárragos, siempre
que las circunstancias atmosféricas nos lo permitan tendremos que
contar además de la planta, con una superficie de terreno sobre
la cual se aconseja que tenga un buen drenaje, además del mínimo
número de piedras en su superficie, las cuales impedirán
las labores normales. La calidad del terreno en cuanto a su composición
tendría que ser la típica tierra que tienta tanto en arena
como en arcilla. Es de aconsejar que esta parcela si no se ha cultivado
recientemente bien, se le de un pase profundo de desfonde para romper el
terreno, facilitando así el mejor enraizamiento de las plantas.
En cuanto al surco se aconseja hacerlo en la dirección donde los
aires penetren mejor a la plantación, siendo la anchura de éstos
de un metro sesenta como mínimo y la profundidad de treinta a treinta
y cinco centímetros. Si tenemos un terreno bastante húmedo
debemos sembrar más superficial. Sobre dicho surco habría
que hacer incapié que a veces por dejarlo demasiado limpio lo pisamos
más de la cuenta donde luego vamos a echar tierra endureciendo el
fondo del surco, lo cual impide que las raíces puedan penetrar en
ella con facilidad. Una vez puesta la planta a unos treinta y tres centímetros
(tres al metro) se le añadirá un producto contra los gusanos
del suelo, tapándola a continuación con unos siete u ocho
centímetros de tierra. No se termina de enterrar hasta el año,
pero por las distintas labores que se les hace se irá enterrando
poco a poco. Es importante que el terreno no se haya sembrado
antes ni de espárragos, patatas, alfalfa o plantas hortofrutícolas
en general. Sobre el abonado hay muchas teorías,
destacando más en otras latitudes la de utilizar estiércol
antes de empezar con las labores de desfonde, pero en nuestro término
ésta es poco corriente. Si alguien la utiliza se le aconseja que
utilice dicho estiércol hecho, que sea mantillo, para impedir futuras
epidemias. Si la parcela ha sido abonada recientemente, no necesitará
mucho al ser el espárrago el primer año una planta poco exigente.
No obstante se puede optar por añadirle un abonado con bastante
superfosfato de cal (abono corriente) antes de la sementera, o añadir
un conocido triple quince al poco tiempo de ser sembrado. También
se le podrá contar con un poco de nitrógeno, siendo esté
en dosis pequeñas, estando siempre condicionado por la humedad
existente. Es de especial intención aclarar el no utilizar abonos
químicos directamente con la planta a la hora de sembrarlo, produciría
úlceras en las plantas en sus contactos directos. Aunque todo lo
dicho últimamente es dependiendo de la tierra en cuestión,
lo cual se aclararía con un simple análisis del terreno. En cuanto a la planta, la mayoría vienen
desinfectadas; sólo hay que sembrarla, si no viniesen, habría
que hacerlo con un producto adecuado. Habría que hacer incapié
en que los surcos no estuviesen abiertos demasiado tiempo, ir abriéndolos
según las siembras del día. Así impedimos el que se
reseque la parte superficial. Lo que origina la imposibilidad de
nacer adecuadamente. Aunque en un principio se dice que la siembra
puede ser hasta principios de abril, se aconseja hacerlo lo mas temprano
posible, basando esto en la experiencia de los últimos años
de tener que regar luego las plantaciones. Una vez sembrado el espárrago se tendría
que tener en cuenta meter el tractor lo menos posible, sea de oruga o de
goma. Y además, hacerle las faenas en la misma dirección
que están sembrados, no cruzar los surcos. En cuanto a las variedades de plantas se aconsejan
ciprés, grande, bio, atlas, uce y plaver.