logotipo

img_google
WEB del Centro de Estudios Alcalareños EL CASTILLÓN
Libros: EL HEREJE (Miguel Delibes)
Por Alejandro Roop Martín


El hereje,
Miguel Delibes, Ediciones Destino, 1998, 502 páginas, 2500 ptas.
 La aparición en septiembre de 1998 de El hereje, la última novela de Miguel Delibes, cuenta con todos los alicientes que cualquier editor desearía: el reconocido y casi octogenario escritor, habiendo alertado al público del final de su carrera (en el acto de entrega del Premio Cervantes de 1994), se atreve de pronto con su primera novela histórica,  y de casi quinientas páginas, nada menos. El tema, la ignominiosa suerte de un grupo luterano en la Valladolid del siglo XVI, sabe atraer tanto a los degustadores del castellanismo delibeano, como a los interesados en los controvertidos temas que tienen que ver con la heterodoxia religiosa. Por si estos tópicos fueran pocos para acercar a los consumidores, Delibes califica su obra como «no sólo la más ambiciosa, sino la más rica en incidencias y personajes».
Pero el lector, ya inmerso en la lectura del libro, se da cuenta de que en la obra viene a importar más el perfil del hereje que la herejía como tal. Las tres partes de que consta la novela obedecen a los inicios, desarrollo y fin de la vida del protagonista, Cipriano Salcedo, que curiosamente nace el mismo día en que nació la reforma protestante. Quizá siguiendo el esquema picaresco de narración, asistimos al mismo nacimiento y formación de Cipriano, advirtiendo una serie de hechos que van a marcar su historia: el difícil parto –magníficamente narrado-, que provoca la muerte de su madre, el rencor del padre y la necesidad de una nodriza, Mina, la única que lo ama y que al mismo tiempo forma en él una hipersensible conciencia religiosa.
A esta primera parte Delibes hace preceder un Preludio, en que vemos a Cipriano de mayor, en el transcurso de su vuelta de visita de Alemania, comentando impresiones acerca del protestantismo. La escena, situada en un barco, sabe dar un inicio interesante a la novela, aunque peca quizá de complicada e inverosímil al presentar unos interlocutores que parecen conocer toda la bibliografía de Lutero y que emiten juicios con una terminología tan anacrónica para el siglo XVI como la de esta frase: fue un grupo idealista que enarboló el anarquismo como bandera (pág. 29).
Es en la parte central donde Delibes sabe desarrollar en la figura de un Cipriano adulto los temas que más le son gratos: la descripción del ambiente rural, en la que no podía faltar la escena de la caza. El personaje se ve desarrollado en tres aspectos fundamentales, su vacío afectivo, que trata de llenar con su atormentado matrimonio con Teodomira; sus actividades mercantiles, en la industria del zamarro; y el obvio tema religioso. Si se presta atención se descubre que estas tres aristas son convergentes: el final se avecina cuando en plena amargura por el fracaso de su matrimonio decide abandonar toda relación amorosa y cejar en su celo mercantilista.
Tras esto Cipriano entra en el círculo luterano de Agustín Cazalla y encuentra la fraternidad que buscaba, llegando a convertirse en la mano derecha del Doctor. Pero surgirá la denuncia a la Inquisición y el desdichado proceso que acarrea el temido desenlace. Es el momento de “tesis” del libro, en que Delibes va a señalar un contraste entre la disidencia engreída y la sincera adhesión a cuanto en conciencia uno considera verdadero -éste es el caso del protagonista. En cuanto a la narración de la escena final, Delibes sorprende por su destreza en la creación de ese ambiente a la vez festivo y patético que se desarrolla en la Plaza Mayor de Valladolid, particularmente mediante la descripción a partir de los oídos de Cipriano, a la que jalona de esporádicos momentos en que éste consigue abrir sus demacrados párpados, apareciéndosenos una multitud encandilada con el espectáculo de las llamas. Una profunda reflexión en torno a la intolerancia y una indagación en el dilema humano que no parecen limitarse al s. XVI.



Para enviarnos su mensaje, pulse aquí

Volver a la página principal
 

(C) Centro de Estudios Alcalareños El Castillón
Apdo. 428 - C.P. 29400 Ronda (Málaga)
e-mail: alcaladelvalle@mixmail.com
Telf. 610 02 95 68