El Grupo Ecologista Alcalareño
"MESTO" Por Antonio Rivera Gavilán
En noviembre de 1995 quedaba registrado en la
Delegación de Gobernación de Cádiz, con el expediente
número 4.163, en la Sección primera, el Grupo Ecologista
Alcalareño Mesto. Esta guinda le vino que ni pintada al
pastel que hacía dos años veníamos cociendo un grupo
de amigos, interesados en abrirle una puerta más a la jueventud
de este pueblo, a la que se le invitaba una vez más a demostrar
su milenaria fama de solidaridad, esta vez con la Naturaleza. ESTAMOS DE MODA. Esto dicen aquellos
que no visitan nuestro entorno, tan rico como necesario de cuidados, y
también aquellos que, aún conociéndolo, su ignorancia
no les permite ver los grandes problemas que sufren: Tala indiscriminada
de encinas en el Baldío y Cañaíta; caza indiscriminada
de especies protegidas como el tejón, meloncillo, gineta, gatos
monteses, águilas, gavilanes, búhos, buitres, y otras aves
cuya enumeración ocuparía la página completa; el abandono
y desconocimiento de nuestro Patrimonio Histórico-Cultural como
los Dólmenes, que son de los más
importantes de la provincia; la abundancia de basureros incontrolados como
la "Colá" y varios cruces de carreteras y ríos cercanos a
la población; el desconocimiento por parte de la mayoría
de la población de verdaderos paraísos naturales como "Las
Pelás" y Tomillos. Si el prevenir estas y otras irregularidades
e informar sobre temas como reciclaje y conservación de nuestro
entorno para generaciones futuras se considera una moda, BIENVENIDA SEA. Hemos realizado multitud de actividades
desde nuestra constitución, pero no sabemos cómo, siempre
ha habido alguien que se ha atribuido la autoría de ellas. Por ello
no es de extrañar que nuestro trabajo sólo les suene a las
personas más cercanas al grupo. No tenemos afán de protagonismo,
por tanto diremos que en la mayoría de las actividades hemos contado
con el apoyo de alguna entidad, dados los escasos medios económicos
con los que contamos. Cabe destacar entre ellas la población y cuidado
de la Pajarera, abandonada hasta nuestra llegada; la excursión a
la Sierra de las Nieves; la limpieza de Las Errizas y la Colá; evitar
desastres ecológicos como los vertidos al río Marchenilla,
la colocación de casas nido para pájaros, el compromiso del
Ayuntamiento para el cierre de las Errizas; el compromiso del Delegado
de la Junta para la declaración de Las Pelás con alguna categoría
de protección como parque natural, la colocación de contenedores
para el reciclado de papel, la recogida de pilas botón para su reciclado,
la ayuda económica y de nuestro personal en las vacaciones de los
niños Saharauis, la entrega para su cura y rehabilitación
de varios ejemplares de especies protegidas al SEPRONA. En todas estas actividades hemos
participado, y lejos de esperar ningún reconocimiento, seguimos
trabajando, pues pensamos que lo importante no es quien haga las cosas,
sino que las haga. Últimamente seguimos devolviendo a su hogar a
montones de animales que muchos vecinos nos acercan al encontrarlos
abandonados o heridos como pequeños buhos, mochuelos, erizos, etc.
Y esperamos seguir contando con este apoyo que muchos vecinos, Instituciones
y Agrupaciones nos prestan actualmente. Porque este apoyo es el que impulsa
a una Asociación como la nuestra cuyo trabajo totalmente altruista
sólo persigue el fin del beneficio común. Ánimo a las nuevas personas que
siguen inscribiéndose en nuestro Grupo, están pasando a formar
parte de algo verdaderamente interesante.