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Ciudad Rodrigo

Castillo . (Situado en Ciudad Rodrigo)

   
Desconocido es el nombre de quien lo mandó hacer, pero se conoce el de quien  lo reconstruyó, Fernando II. Fue atacado en diferentes ocasiones durante el transcurso de las luchas  que devastaron Castilla y León a lo largo de toda la Edad Media. Nuevamente reconstruido por Enrique II,  fue, otra vez,  escenario de luchas durante la guerra de Sucesión y la de la Independencia, hasta ser una vez mas  desmantelado por completo. Restaurado de nuevo, fue convertido en Parador Nacional de Turismo.

Situado en lo más alto de la ciudad por su parte suroeste y dominando el fluir del río Águeda, está compuesto de un recinto pequeño adherido al de la ciudad, con torrecillas cuadradas y redondas de cal y canto. Una de ellas, la de en medio del lienzo de SE, contiene la entrada que es en recodos a uso moruno, con arcos apuntados de sillería, rastrillo, bóvedas de cañón agudo y escarzano, y otra, bien adornada, de ojivas. Sobre el arco de afuera, además de la indispensable garita, se pueden ver dos recuadros: el uno con las armas reales coronadas y el otro con la inscripción de la fecha de su reconstrucción ( el día 1 de junio de 1372). Se sale también fuera de la ciudad por un postigo abierto en alto y con garita encima. En medio de este recinto constituía el verdadero alcázar un torreón de 17 m. de lado, también de fábrica morisca de cal y canto pero con esquinas de sillería; está coronado por un parapeto de almenas aguzadas, y corta por mitad su altura un verdugo de piedra que viene a señalar los dos pisos del interior. Arriba se abren dos ventanas de arcos góticos gemelos  con su pilar ochavado partiéndolas; abajo y hacia NO la puerta algo elevada sobre el suelo exterior en forma de arco agudo, ofrece las armas reales encima, dentro de un recuadro y garita en lo más alto, sobre modillones. La escalera se cubre con bóvedas rampantes de derretido de argamasa, otra baída en un descanso y arcos apuntados; sus dos vastas cámaras desarrollan grandes cañones agudos sobre perpiaños, todo ello de sillería marcada.

Por encima surge un tercer cuerpo, mucho más arredrado por descontarse la escalera,  obra de  mampuesto, con cintas y rafas de ladrillo; contiene otra cámara cuadrada igual, pero más baja, con bóveda de ladrillo e impostas de nacela para sus dos perpiaños. Una escalera de caracol sube hasta la plataforma. Actualmente es un Parador Nacional