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Afortunadamente
la montaña es todavía en algunas zonas inhóspita y
virgen, no esta de más seguir algunas recomendaciones para su conservación
y nuestra propia seguridad...
Ante todo
hay que disfrutar intensamente la montaña pero con prudencia y paciencia,
respetandonos a nosotros mismos y a los demás.
No
hacer fuego:
Se
trata sin duda del mayor enemigo del monte. Exceptuando las escasísimas
zonas donde esta permitido y acondicionado hacerlo hay que abstenerse de
ello.
Si nos percatamos de un incendio hay que avisar rápidamente y si
se puede, colaborar en su extinción.
Respetar
la vida:
Hay
que evitar el destruir todo tipo de vida animal y vegetal. Hasta el
más pequeño de los organismos cumple una función en
la naturaleza aunque parezca inservible o venenoso.
No
dejar basura:
La naturaleza no esta diseñada para absorber nuestros desperdicios,
así que lo mejor es regresar con ellos en una bolsa de plástico
o depositarlos en el contenedor apropiado más cercano.
Erosión:
No se debe circular con vehículos a motor fuera de las zonas permitidas
para ellos, esta regla también viene bien para nuestro tránsito
por el monte que debe ser el mayor tiempo posible por caminos, sendas y
zonas de paso, todo esto para degradar lo menos posible el medio.
No
alterar:
Respetar cuanto se pueda la tranquilidad y el sosiego que nos aporta la
montaña es sin duda primeramente beneficioso para nosotros que de
este modo podremos disfrutarla más e incluso contemplar bastante
fauna, que al contrario, de ir escuchando o cantando la última canción
del verano sería imposible observar. Además seguro que los
otros excursionistas y los animales que cuidan de sus crías nos lo
agradecerán...
Dejar
las cosas como están:
Aunque es una lástima que numerosas partes del monte y la naturaleza
estén vedadas y acotadas deberemos respetar las zonas privadas, cerrando
las puertas y cercas por las que pasemos para que no se escape el ganado
u otros motivos.
El
perro:
En caso de acompañarnos de la agradable compañía de
este amigo, es aconsejable vigilarlo todo el tiempo que se pueda, extremándola
con la proximidad de ovejas, vacas u otros animales que son de normal presencia
en el campo.
Hay que controlarlo también en caso de que este alarme o asuste a
otros excursionistas, en especial si van con niños.
También habrá que tener cuidado si en algunos casos procede
con excesiva curiosidad ya que puede ser agredido por otros perros adiestrados
o mas agresivos como guardianes de fincas o rebaños.
Previsión
y prevención:
-El número
mínimo aconsejable para aventurarse en la montaña es de tres
personas; una atiende al herido y la otra acude a por ayuda.
-Nunca salir con muy mal tiempo o condiciones climatológicas extremas.
-Antes de partir, describirle a alguien el itinerario aproximado que
vayamos a realizar y hora-día de regreso, o si esto no puede
ser comentarlo con alguien de la zona. Esto en caso de necesidad o imprevisto
facilitará nuestra localización.
-Es recomendable realizar cursos de primeros auxilios y formación
técnica.
Equipo:
Siempre ir equipado con el material necesario a la salida a realizar,
la mochila debe ser lo mas ligera posible, sin transportar cosas superfluas
y en la que no debería faltar:
-Gafas de sol
-Cordones de repuesto
-Linterna o frontal con bombilla de recambio
-Navaja multiusos
-Brújula
-Mapa
-Chubasquero o impermeable ligero
-Pequeño botiquín, con al menos algo de esparadrapo, vendas,
medicamentos y una manta de supervivencia.
Parece una superchería el llevar siempre todos estos objetos
(que nunca llegan a pesar mas de 1 kilo), pero hasta que no los necesitas
no sabes cuan importantes son...
Por supuesto si salimos con tiempo invernal donde encontraremos gran cantidad
de nieve y hielo son imprescindibles los crampones y el piolet, además
de saber usarlos, claro.
Ropa:
Generalmente vestimentas ligeras y aislantes para afrontar condiciones
extremas de temperatura. En determinados casos y dependiendo de la ruta
será necesario también que sean bastante resistentes al desgaste
y la abrasión.
En condiciones invernales por supuesto la adecuada para ello
y en este caso no esta de más que corten el viento, sean transpirables
e impermeables.
Calzado:
Elemento muy importante en toda salida es el acomodo de nuestros pies.
Siempre será calzado tipo botas, adecuándose al terreno a
transitar, de peso ligero para menor cansancio, impermeables y consistentes
para el hielo y la nieve.
Generalmente con una suela fuerte, con buen dibujo y buen agarre.
Los calcetines, de lana suave (es recomendable un par de repuesto).
En condiciones de frío, lluvia o nieve abundantes el gore-tex en
los calcetines o en las botas nos impermeabilizaran los pies.
Evitar uno de los errores más comunes; el estrenar el calzado en
una excursión. Esto puede provocar gran sufrimiento e incomodidad
a nuestros pies provocando rozaduras y heridas. Lo mejor es "domarlas"
unos cuantos días antes con paseos o salidas cada vez mas largas.
Limitaciones:
El montañismo es un fabuloso deporte siempre que reconozcamos nuestras
posibilidades y limitaciones; siempre realizar una ruta o ascensión
que reconozcamos plenamente posible de realizar.
Si en la ruta o ascensión nos encontramos con un paso comprometido-peligroso
y no nos encontramos con seguridad o fuerzas para afrontarlo, se debe buscar
otro camino o abstenerse, hay muchos más días para intentarlo
cuando nos veamos con más energías o nos encontremos con la
experiencia suficiente.
Calentamiento
y ritmo:
Al comenzar la ruta o la ascensión es recomendable antes de comenzar
a andar el realizar algunos estiramientos y de igual forma acabar la jornada,
esto minimizará el riesgo de lesiones además de tonificar
los músculos y calentarlos.
Al principio es mejor llevar un ritmo más sosegado para ir adaptando
los músculos y el cuerpo al esfuerzo.
Después hay que tratar de llevar un ritmo constante para no fatigarnos,
y si vamos en grupo no hay que olvidar que "...el grupo es tan fuerte
como el más débil de sus componentes.." así
que hay que ser respetuosos para con los menos preparados, aunque esto no
quita que se pueda dividir el grupo en dos o varios para permitir la comodidad
y el disfrute de todos.
Alimentación:
Lo mejor son los alimentos de alto contenido calórico y de poco volumen,
tratando de ingerirlos en comidas frecuentes y en poca cantidad, esto ayudará
a digerirlos mejor y a que nuestro ritmo no se vea alterado, al contrario
que las comidas copiosas que producen pesadez y desánimo a la hora
de reanudar la marcha.
La bebida se debe ingerir también a menudo y en poca cantidad, aunque
no tengamos sensación de calor o de sed, para impedir la deshidratación.
Preferentemente es mejor no llevar bebidas de tipo alcohólico ya
que reducen la forma y los reflejos, por lo que es mejor evitarlas y aún
mas cuando se camina o escala.
Situaciones de emergencia o peligro
Tormenta:
Sin
duda es uno de los casos de emergencia con el que mas nos encontraremos
debido a su promiscuidad (sobre todo en Verano aunque no cabe descartar
fechas cercanas). Los peligros derivados de las tormentas son principalmente
los rayos y las trombas de agua y crecida de aguas en ríos, ramblas,
barrancos, vaguadas...
Los rayos a pesar de ser un fenómeno singular y poco predecible son
un elemento peligroso y muy a tener en cuenta. Estos se producen cuando
el aire que normalmente es aislante se convierte en conductor y la diferencia
de potencial entre las propias nubes y las nubes y la tierra los origina.
El fenómeno luminoso es el relámpago, y el trueno se produce
por el calentamiento del aire y el vacío creado por el rayo.
Las temperaturas aproximadas que crea un rayo son del orden de 8.000º
y 30.000º grados centígrados, y las tensiones originadas pueden
ir de 10 a 100 millones de voltios con una intensidad de 25.000 amperios.
Para hacernos una idea como ejemplo fallecen en España por promedio
al año 10-12 personas por descargas eléctricas, sin contar
los heridos o las secuelas, por lo que todas las precauciones son pocas.
Lo mejor como en las demás emergencias es la prevención y
tratar de evitar encontrarnos debajo de una tormenta, aunque esto no siempre
se puede evitar.
Previsión:
-Observar si el cielo oscurece, visión de relámpagos, si el
viento arrecia o si se escuchan truenos.
-Tratar de acabar de ascender o terminar una salida o etapa en Verano antes
de las cuatro de la tarde, a partir de estas horas es cuando se forma el
mayor número de tormentas.
-Desistir en el intento de hacer cumbre o terminar una ruta en el caso de
que veamos formarse un cumulonimbo en clara progresión hacia tormenta
en la dirección en la que nos dirigimos.
-Estar atentos a los partes meteorológicos y no partir hacia media
o alta montaña con riesgo claro de tormentas.
-Podemos encontrarnos con un singular fenómeno; podríamos
sentir un cosquilleo extraño en la piel, que se nos erice el cabello
y que los objetos metálicos o que terminen en punta metálica
emitan un extraño zumbido parecido al de una colmena y que produzca
chispas o destellos. Esto se produce porque se están desplazando
las cargas eléctricas que generan las tormentas y el aire en el que
nos encontramos se ha vuelto conductor...en ocasiones entre dos excursionistas
cercanos entre sí y sin tocarse puede producirse una molesta descarga.
Esto nos indica la proximidad de una tormenta que nos puede afectar entre
media hora o dos horas después.
En cambio si notamos alguno de estos fenómenos en medio de una tormenta
nos encontramos en peligro porque es señal de que un rayo va a caer
HAY QUE ECHARSE AL SUELO INMEDIATAMENTE
Precauciones
en una tormenta:
-Retirarse de todo lugar alto; cumbre, cima, loma, cresterío...
y refugiarse en zonas bajas no propensas a inundarse o recibir avenidas
de agua.
-NUNCA echar a correr durante una tormenta y menos con la ropa mojada,
esto es muy peligroso. Creamos una turbulencia en el aire y una zona de
convección que puede atraer el rayo.
-Deshacerse de todo material metálico (piolets, bastones,
mochilas con armazón...) y depositarlo a más de 30 metros
de distancia. Los rayos aprovechan su buena conducción.
-NUNCA refugiarse debajo de un árbol o una roca o elementos prominentes
solitarios. Un árbol solitario por su humedad y verticalidad
aumenta la intensidad del campo eléctrico. En cambio un bosque aunque
sea pequeño (no un grupo de árboles) puede ser un buen refugio
cobijándonos debajo de los de menor estatura.
-Alejarse de objetos y elementos metálicos como; vallas metálicas,
alambradas, tuberías, líneas telefónicas e instalaciones
eléctricas, railes de ferrocarril, bicicletas y motocicletas, maquinaria...
La proximidad con grandes objetos metálicos es peligrosa incluso
cuando no se esta en contacto con ellos, ya que la onda de choque producida
por el rayo calienta sobremanera el aire lo que puede producir lesiones
en los pulmones.
-Alejarse de terrenos abiertos y despejados, como praderas, cultivos
y campos de golf. En estas zonas sobresalimos bastante del terreno y nos
convertimos en pararrayos.
-Aislarse del suelo y del contacto con charcos o zonas mojadas.Salir
inmediatamente y alejarse de ríos, piscinas, lagos, el mar y otras
masas de agua.
-Alejarse y NO refugiarse en pequeños edificios aislados como
graneros, chozas, cobertizos...las tiendas de campaña tampoco son
seguras.
-NO refugiarse en la boca de una cueva ni al abrigo de un saliente rocoso,
el rayo puede echar chispas a través de estas aberturas, algunas
son incluso canales naturales de drenaje para sus descargas. Solo estaremos
seguros en una cueva si es profunda y algo ancha, mínimo un metro
a cada lado.
-La posición de seguridad mas recomendada es colocarse quieto
de cuclillas, lo mas agachado posible. Esta posición nos aislará
bastante ya que no sobresalimos mucho sobre el terreno tocando solo el suelo
con el calzado que según su material nos aislará mucho más.
Podemos sentarnos o tumbarnos sobre un objeto o material SECO y AISLANTE
para estar más cómodos, incluso sobre la mochila si no tiene
armazón metálico.
-Si notamos cosquilleo en el cuerpo, se nos eriza el cabello, o vemos brillar
y echar chispas un objeto de metal HAY QUE ECHARSE AL SUELO INMEDIATAMENTE
porque la descarga de un rayo es inminente.
-Si se va en grupo es aconsejable dispersarse unos metros y adoptar
las posiciones y precauciones de seguridad, en caso de ir con niños
para evitar el pánico o el extravío mantener contacto visual
y verbal con ellos. Si un rayo afecta a una persona las demás en
contacto pueden verse afectadas por la descarga, por esto mismo también
es recomendable alejarse de rebaños y grupos de mamíferos.
-Apagar walkie-talkies y teléfonos móviles, cuyas radiaciones
electromagnéticas pueden atraer los rayos.
-El mejor sitio para refugiarse a la intemperie durante una tormenta
es un vehículo cerrado, un coche no descapotable, furgoneta,
camión...
Dentro debemos apagar el motor, bajar la antena de la radio y desconectarla,
cerrar las ventanillas y las entradas de aire. Aunque caiga un rayo en el
vehículo este se cargará solo por el exterior mientras que
el interior quedará intacto, fenómeno conocido como "Jaula
de Faraday", por si acaso de todos modos es mejor no entrar en contacto
con ningún cuerpo metálico.
-Es totalmente falsa le creencia popular de que un rayo no cae dos veces
sobre un mismo lugar.
Si
nos encontramos en una vivienda, refugio o cabaña:
-No asomarse al balcón o ventanas abiertos para observar la
tormenta.
-Cerrar puertas y ventanas para evitar corrientes de aire.
-Alejarse de la chimenea y NO hacer fuego en ella o apagarlo si esta
encendido. De las chimeneas asciende aire caliente cargado de iones, lo
que aumenta la conductividad del aire abriendo un camino para las descargas
eléctricas actuando como un pararrayos
-En caso de hallarnos en un piso o vivienda, hay que desconectar los
electrodomésticos, los aparatos eléctricos y las tomas de
antena de televisión ya que el rayo puede entrar por las conducciones
de electricidad y TV causando daños o la destrucción de estos
objetos.
-Una buena manera de aislarse es sentarse en una silla que no sea de metal
apoyando los pies en la mesa u otra silla tampoco metálicos. Lo mejor
es tumbarse en una cama o litera más aún si son de madera.
En
el caso de que una persona sea alcanzada por un rayo:
-La descarga eléctrica no permanece en ella, se puede atender con
toda seguridad.
-La víctima puede tener quemaduras donde fue alcanzada por la descarga
y también por donde esta salió, y en las zonas en contacto
con partes metálicas. También puede tener dañado el
sistema nervioso, haber perdido la visión y la audición y
tener algún hueso roto.
-En todo caso hay que pedir urgentemente asistencia médica y si no
respira o el corazón ha dejado de latir tratar de reanimarla con
los procedimientos habituales de primeros auxilios.
Incendio
forestal:
El primer indicio que notaremos es el humo o su olor, puede que incluso
oigamos las llamas antes de que las veamos, incluso se puede advertir un
extraño comportamiento en los animales antes de que comprendamos
que lo origina.
Lo
primero si no nos encontramos en peligro es avisar de su existencia y tratar
de sofocarlo si es pequeño o podemos intentarlo:
-La mejor opción es arrojar agua a la base de las llamas si
disponemos de esta, más si el fuego crece rápidamente no merece
la pena buscarla y es mejor apagarlo por otros medios. También se
puede arrojar tierra para privar de oxigeno a las llamas.
-Con una rama frondosa y verde privar el oxígeno de las llamas
batiendo de arriba a abajo pero de manera no violenta ya que alimentaríamos
aún más las llamas y esparciríamos las chispas. Es
mas eficaz si disponemos de ello hacerlo con una manta pesada o un abrigo
que no se inflamen fácilmente.
-Si tenemos la suerte de sofocar el incendio no hay que confiarse ya que
pueden quedar brasas escondidas que lo hagan reavivarse más tarde.
Informar a los bomberos o fuerzas de seguridad de donde se produjo el incidente.
Si
nos vemos sorprendido por el fuego y además es intenso hay que tratar
de escapar, hay que tener cuidado y pensar serenamente por donde vamos a
escapar o refugiarnos, estos incendios pueden ser muy virulentos y tener
un frente de varios kilómetros:
-Mantener un primer momento de fría serenidad para evaluar
la situación y encontrar una ruta de escape.
-Si la respiración se dificulta por el humo, tomar un paño
o una tela, mojarla y proteger la nariz y la boca.
-El fuego se propaga siempre más rápidamente en la dirección
del viento, el humo indicará su dirección.
-El fuego se propaga a mayor velocidad cuesta arriba, por lo que
hay que tratar de no dirigirse a terreno elevado
-Las vaguadas actúan como chimeneas en caso de incendio. El calor
y el humo pueden ser trampas mortales si queda atrapado en una vaguada.
-Dirigirse hacia una zona despoblada de arboles y vegetación,
un cortafuegos, una carretera, río, balsa, piscina... Un río
es el mejor cortafuegos, aunque las llamas puedan salvarlo se esta razonablemente
seguro dentro del agua.
-A veces la mejor ruta de escape es por zona ya quemada, si no la
encontramos o nos vemos rodeados por el fuego, podemos atravesar una zona
de incendio menos intensa cubriendo todas las partes expuestas de piel y
el pelo con trapos o ropa mojada, también debemos cubrir la boca
y la nariz con otro paño húmedo. Ahora solo queda escoger
una zona de incendio poco activo y con la menor vegetación posible,
hay que escoger el sitio cuidadosamente, aspirar profundamente, taparse
la boca y la nariz con el trapo húmedo y...CORRER. Esta opción
solo hay que tomarla en caso de ver una posibilidad muy clara de atravesar
parte del fuego o en caso desesperado de encontrarse rodeado por las llamas
ya que es muy peligroso, NUNCA cruzar por una zona de llamas si no se
ve lo que hay tras ellas.
-Si se prenden nuestras ropas o las de otra persona NO hay que correr
ya que esto alimenta aún más las llamas, hay que tratar de
hacer rodar a esa persona o cubrirla con una manta o tierra...
Niebla
intensa:
-En
todo momento no perder la calma
-Estudiar la situación con serenidad.
-Ayudarse del plano y de la brújula para orientarse.
-En caso extremo, especialmente aquel en que nos encontremos rodeados de
nieve y la visibilidad sea totalmente nula; permanecer donde nos encontremos
tratando de no perder temperatura y de alimentarnos, siempre con tranquilidad.
-Si la situación persiste durante muchas horas o se hace de noche,
pedir ayuda. Siempre es mejor que aventurarse hacia la nada o cualquier
peligro potencial que no veamos.
Avalancha
o Alud de nieve:
El
mejor remedio para luchar contra un alud es la prevención, y el conocimiento
a fondo de la nieve y sus propiedades.
Hay tres tipos de aludes:
-Alud de nieve reciente; Suelen ser los más espectaculares, la nieve
al iniciar el descenso se mezcla con el aire creando una masa de aerosol
que alcanza enormes velocidades entre los 100-400 km/h, el frente del alud
va rechazando el aire que encuentra a su paso creando una onda de choque
que arrastra todo lo que encuentra a su paso.
-Alud de placas; Producido cuando una capa de nieve no se compacta de manera
firme sobre la que se ha asentado formándose así placas y
el peligro de desprendimiento. Su velocidad es mucho menor (20-60 km/h)
pero suele producir el 70-80% de accidentes mortales entre esquiadores y
alpinistas.
-Alud de fondo (tipo nieve húmeda); Se forman cuando en un ascenso
de temperaturas o en primavera en el deshielo, el agua absorbida por las
capas superiores se filtra a las inferiores actuando como un lubricante
y aumentando el peso y la pérdida de cohesión. Se mueve más
lentamente que los otros arrastrando árboles, rocas y formando grandes
bolas de nieve, cuando se detiene se congela rápidamente haciendo
más difícil el rescate.
En todo caso a la hora de ponerse en marcha es conveniente atender estas
recomendaciones;
-La mayor parte de los aludes se forman dentro de las 24 horas posteriores
a una nevada en laderas con una inclinación de 20º a 60º,
especialmente entre los 30º y 45º.
-Evitar las laderas convexas cubiertas de nieve ya que esta se encuentra
en tensión, también laderas a sotavento donde la nieve se
acumula con facilidad y además se hace inestable.
-No transitar durante el mediodía por las laderas de nieve expuestas
al sol y en cambio hacerlo por zonas de sombra. Después del mediodía
hay que tratar de hacerlo por las laderas que han estado expuestas al sol
y evitar las que lo reciben ahora por primera vez.
-Una lluvia o un ascenso de temperaturas después de una nevada puede
aumentar el riesgo de avalanchas. Las nevadas abundantes con baja temperatura
puede provocarlas también debido al poco tiempo que tiene para estabilizarse
la nieve.
Si
desafortunadamente se nos echa uno encima o nos vemos inmersos ya en uno
de ellos:
-Acostarse para recibir el menor impacto posible.
-Tratar de "nadar" usando una brazada tipo estilo libre para intentar
mantenerse encima del alud.
-Cubrirse la nariz y la boca para impedir la entrada de nieve ya
que la muerte se suele producir por asfixia al inhalarla en grandes cantidades.
-Cuando el alud ha cesado, desprenderse del material superfluo y tratar
de construir una cavidad alrededor lo mas grande posible antes de
que la nieve se solidifique. Intentar alcanzar la superficie, mas
si resulta imposible no hay que malgastar el oxígeno.
-Reservar energía para gritar con toda la fuerza posible cuando se
escuchen personas o el rescate cerca.
No
esta de más si realizamos abundantes salidas por zonas de nieve y
con riesgo de aludes el equiparse con un aparato LEVA o ARVA
y algunas palas y sondas.
Un equipo ARVA es un aparato emisor-receptor de baja frecuencia utilizado
para localizar a las víctimas de un alud, todos funcionan a la misma
frecuencia (457 khz), se alimenta de pilas, y suelen poseer un a autonomía
aproximada de 200-300 horas de emisión y 30-50 de recepción.
En caso de accidente el procedimiento de localización exacta de las
víctimas con las sondas requiere de algo de entrenamiento.

Equipo ARVA
Congelaciones:
Son lesiones causadas por una exposición prolongada al frío,
o corta pero intensa.
Una congelación en los tejidos del cuerpo puede verse favorecida
o acuciada por algunos factores externos e internos:
Factores
externos; baja temperatura, viento y humedad.
Factores internos; hipoxia y deshidratación.
Las
congelaciones suelen producirse más fácilmente en los extremos
de los miembros como pies y manos, puntos vulnerables como orejas, pómulos
y punta de la nariz, y toda zona de la piel expuesta al viento.
Lo mas peligroso de las congelaciones es que se producen sin dolor, por
lo que hay que estar muy atentos para descubrir alguno de estos síntomas
en nuestro cuerpo o en el de nuestr@s compañer@s en tiempo frío
o con fuerte viento:
Síntomas:
-Picazón en la piel.
-Rigidez muscular en la zona afectada.
-Zonas de piel hinchadas, entumecidas, rígidas o insensibles. Sensación
de que la carne se ha convertido en madera.
-Zonas de piel cerosas, blanquecinas o ennegrecidas (paso intermedio hacia
una necrosis progresiva del tejido).
Grados de congelación:
En el menor de los casos casos nos podemos encontrar con el serio aviso
de dedos de los pies o las manos u otra parte del cuerpo que se vuelve algo
insensible y rígida. Cuando los recalentamos se produce un entumecimiento
doloroso que indica que se recupera la sensibilidad.
Al igual que las quemaduras, las congelaciones se clasifican en tres grados:
-Primer grado; Palidez, eritema en el postcalentamiento, ligera cianosis
y sensibilidad reducida. La parte del cuerpo se enrojece y se hincha. Se
recupera al cabo de unos días.
-Segundo grado; Se forman ampollas, eritema y cianosis más
persistentes, sensibilidad más reducida o ausente. La zona congelada
puede evolucionar hacia una necrosis o hacia una completa restitución,
aunque lo más normal es que cicatrize en pocas semanas, pero la sensibilidad
puede no recuperarse hasta pasado incluso varios meses y surgir posibles
secuelas de hipersensibilidad al frío.
En una congelación profunda de segundo grado (palidez, cianosis importante,
anestesia del tejido, etc.) la necrosis se limita a la dermis y se da una
curación a las cuatro o seis semanas con secuelas.
-Tercer grado; Se origina el edema, la zona se vuelve gris y gangrenada
para luego ser invadida por una necrosis profunda, llegando a aparecer la
anestesia total y la muerte si no se trata; su evolución degenera
en la necrosis afectando al hueso, la amputación y una serie de secuelas
inevitables, incluidas las psicológicas.
Prevención en condiciones de temperatura muy baja:
-Ir siempre bien abrigado sin exponer durante mucho tiempo zonas del cuerpo
al exterior o al viento.
-Los guantes, el pasamontañas y un calzado aislante, son imprescindibles.
-No llevar vestimenta ni prendas ceñidas que impidan la circulación
sanguínea.
-Hacer ejercicios con los músculos de la cara para favorecer el riego
e impedir la aparición de costras.
Tratamiento; El tratamiento de las congelaciones es algo complicado
y sutil, ya que los miembros congelados una vez recalentados se hinchan
y no se puede hacer mucho más, por ejemplo en el caso de los pies
una vez descalzos estos se hinchan y no se pueden volver a calzar. Si no
nos vemos seguros de actuar correctamente es mejor pedir ayuda urgente,
esperarla o evacuar al herido.
-NUNCA exponer una zona congelada al fuego.
-Se han demostrado muy contraproducentes las antiguas friegas con nieve
o alcohol, los azotes con las cuerdas, los baños con agua hirviendo
o los alternativos en agua fría y caliente. Las zonas afectadas
aunque se encuentran insensibles siguen siendo igual de frágiles
que antes.
-Una buena recuperación se puede lograr mediante un calentamiento
general del cuerpo, tomando abundante líquido, siendo más
eficaz aún la ingesta de bebidas calientes.
-El tratamiento de las zonas congeladas se puede llevar a cabo mediante
un baño en agua tibia (37-40 ºC) con una solución
antiséptica yodada durante 30 minutos. Esta acción terapéutica
ha de darse repetidas veces. Después ha de recubrirse con material
estéril y proteger con vendajes que no compriman. También
se prescribe el uso de analgésicos, pues suele haber un dolor intenso.
Deben emplearse antibióticos para evitar infecciones, sobre todo
si aparecen ampollas que no deben secarse o drenar porque protegen el tejido.
Hipotermia:
Sobreviene la hipotermia cuando la temperatura general del cuerpo es inferior
a 35 ºC, producida por un estado en el que el organismo no puede generar
calor con la misma rapidez que lo pierde.
La hipotermia no es un mal exclusivo de la montaña ni de regiones
frías, podemos encontrar casos muy frecuentes de hipotermia por ejemplo
en náufragos.
En la montaña puede sobrevenir por:
-Agotamiento o fatiga extrema.
-Inadecuada alimentación.
-Inadecuada vestimenta o equipo.
-Inmovilización por un traumatismo tras una caída.
-Noche a la intemperie con insuficiente equipo producida por extravío,
pérdida o falta de tiempo.
-Caída en una grieta.
-Ser arrastrado o cubierto por un alud.
Se puede clasificar la hipotermia también en varios grados:
-Principio de hipotermia; sensación muy intensa de frío, y
algo de somnolencia. 35-33 ºC
-Hipotermia moderada; espasmos y rigidez muscular, acusado deseo de dormir
y habla dislocada. 32-29 ºC
-Hipotermia grave; confusión mental, coma, insuficiencia cardiorrespiratoria,
falta de pulso y muerte. 28 ºC o menos
Síntomas generales:
-Temblores súbitos e incontrolados.
-Conducta irracional, súbitos ataques de energía seguidos
de apatía.
-Disminución de la capacidad de respuesta a preguntas e instrucciones.
-Pérdida de coordinación, tropiezos y caídas.
-Jaquecas, visión borrosa y dolor abdominal.
-Colapso estupor o pérdida de conocimiento.
Factores agravantes:
-Baja temperatura del aire y/o ropa empapada junto con vientos fuertes.
-Inmersión en agua.
-Herida u otra incapacidad que impida generar calor.
-Delgadez extrema.
Previsión:
-Protegerse lo más posible del viento y de la pérdida de temperatura.
-Reemplazar la ropa y las prendas mojadas por secas si se dispone de ellas,
o bien secarlas.
-Alimentarse bien y adecuadamente.
Tratamiento:
-Impedir aún más la pérdida del calor protegiendo
del viento y el frío lo más posible. Recubriendo a una persona
afectada con una manta de aluminio o de supervivencia ayuda a reflejar el
poco calor que le quede y el que vaya consiguiendo al tratarlo.
-Aislar al afectado del suelo y suministrarle calor POCO a POCO,
ya sea con otros cuerpos o piedras calientes, etc...
-El afectado debe moverse con mucho cuidado porque el corazón
en estos casos no tolera el más mínimo esfuerzo. NUNCA
trasladarlo a un lugar muy caluroso de golpe porque puede comportar
una parada cardíaca.
-Suministrar líquidos calientes y alimentos azucarados si no ha
perdido la consciencia.
Deshidratación:
Mal muy generalizado en época estival o regiones afectadas por clima
rigurosamente caluroso o por sequía. Comúnmente a no ser por
razones de accidente o fuerza mayor es muy poco probable que nos afecte
llevando suficientes reservas de agua.
Síntomas:
La deshidratación se hace cada vez más evidente conforme se
pierde más líquido. El agua constituye un 75 % del peso corporal,
es decir unos 50 litros en el ser humano medio.
-1-5 % de pérdida de líquido; sed, ligera incomodidad, falta
de apetito, piel encendida, impaciencia, somnolencia, náuseas.
-6-10 % de pérdida de líquido; somnolencia, jaqueca, respiración
trabajosa, ausencia de saliva, lenguaje confuso, incapacidad para andar.
-11-20 % de pérdida de líquido; delirio, lengua inflamada,
incapacidad de tragar, visión borrosa, piel entumecida y arrugada.
Prevención y tratamiento:
-Disponer del suficiente abastecimiento de agua para la salida a
realizar.
-NO esperar a la sensación de sed para beber porque ya es
una señal de desequilibrio en el organismo.
-Tomar bebidas poco azucaradas con calor. Con el frío en cambio conviene
que lo sean.
-El agua obtenida de la fusión de la nieve o el hielo puede producir
calambres y desordenes digestivos al carecer completamente de sales minerales.
Sino hay más remedio se puede incluir en el agua estas sales u obtenerlas
de los alimentos.
-El agua de arroyos, ríos, acequias y fuentes siempre son una incógnita
de potabilidad si no viene indicado lo contrario por muy buena o transparente
que sea, es conveniente tratarla.
Golpe de calor:
Es la consecuencia mas grave derivada de una excesiva actividad física
o exposición al sol. Puede llevar en casos extremos a la muerte si
no se actúa eficaz y rápidamente.
Síntomas:
-Piel caliente y seca.
-Rostro enrojecido y enfebrecido.
-Transpiración cesante o que ha cesado.
-Fuertes jaquecas acompañados frecuentemente de vómitos.
-Puede perderse el conocimiento.
Tratamiento:
-Llevar al afectado a la sombra.
-Quitar las prendas exteriores.
-Enfriar poco a poco con agua TIBIA (el agua fría le hará
elevar la temperatura del cuerpo) y abanicar.
-NO sumergir a la persona en agua fría, salpicarla sobre el
cuerpo.
-Acostar y dejar reposar al afectado en una depresión húmeda
con ventilación.
-Hacer que beba agua si esta consciente, o cuando recupere la consciencia.
-Cuando la temperatura sea normal habrá que cambiarle la ropa y abrigar
ligeramente para evitar los escalofríos.
Quemaduras por el sol:
La intensa radiación del sol puede llegar a producir quemaduras serias
en la piel de hasta segundo grado.
Prevención:
-Llevar crema protectora de alta graduación y aplicarla a
la piel que se va a ver expuesta al sol media hora antes, es recomendable
seguir aplicándose cada dos horas durante la exposición.
-Proteger los labios para evitar que se resequen aplicando vaselina
o barras protectoras.
Tratamiento:
-En caso de producirse alguna quemadura seria, evitar más la exposición
al sol permaneciendo el mayor tiempo posible en la sombra.
- Si aparecen ampollas, NO perforarlas y cubrirlas con gasas o vendas limpias.
-Si son muy graves o afectan una gran zona del cuerpo, recibir asistencia
médica cuanto antes.
Irritación ocular:
Los ojos pueden verse afectados por una prolongada exposición al
sol, partículas de polvo o el resplandor de la nieve.
Prevención:
-Llevar gafas de sol que abarquen todo el ojo, que deben ser especiales
para montaña o glaciar o tipo máscara de esquí en caso
de nieve abundante y con el filtro UVA apropiado y certificado.
-En todo caso de irritación severa es aconsejable cesar toda actividad
y acudir lo antes posible al oculista.
Oftalmía de las nieves:
Se trata de una ceguera o conjuntivitis temporal a causa de la exposición
al sol o la reverberación.
La oftalmía nival se desencadena por la carencia de gafas o de laterales
en éstas o insuficiencia o mala calidad del filtro.
Síntomas:
La sintomatología se da entre 3 y 12 horas después de la exposición
con sensación de quemazón, impresión de tener granos
de arena bajo los párpados, fotofobia, lagrimeo y enrojecimiento
de los ojos.
La oftalmía puede degenerar en ceguera, es invalidante por lo que
a causa de ella pueden darse situaciones peligrosas, sobre todo teniendo
en cuenta el abrupto relieve de la montaña.
Tratamiento:
-Detener la exposición a la radiación inmediatamente y transitar
lo mas posible por la sombra, descender y acudir lo antes posible a un oculista.
-Alivia descansar a semioscuras con ayuda de colirios.
Prevención:
-Llevar gafas de sol que abarquen todo el ojo, que deben ser especiales
para montaña o glaciar o tipo máscara de esquí en caso
de nieve abundante y con el filtro UVA apropiado y certificado.
Mal de altura o de montaña:
Se produce por una aclimatación inconclusa a la altitud ya sea por
diversos factores. Hablando en cifras uno de cada dos alpinistas lo sufre
y uno de cada cien sufre complicaciones más graves como el edema,
y el 70% de los practicantes en trekkings y expediciones a gran altura también
se ven afectados por el mal de altura.
Los primeros síntomas suelen ser; dolor de cabeza, náuseas
y gran sensación de flojedad.
Ay que tener cuidado si se presentan estos síntomas y no tratar de
ocultarlos achacándolos a una debilidad o menor capacidad física
ya que hasta incluso los mejores alpinistas los sufren. También hay
que poner atención de no confundirlos con una fatiga normal, cambio
de hábitos alimenticios o simplemente la incomodidad de un refugio.
A continuación una tabla con los síntomas y su tratamiento:
|
Síntomas
|
Puntos
por síntoma
|
|
| -cefalea -náuseas o anorexia -insomnio -vértigos |
1
punto por síntoma
|
|
| -cefaleas
que persisten a la aspirina -vómitos |
2
puntos por síntoma
|
|
| -dispnea
de reposo -fatiga anormal o importante -diuresis escasa |
3
puntos por síntoma
|
|
|
Puntos
|
Tipo
de mal de altura
|
Procedimiento
|
|
1
a 3
|
Ligero
|
Aspirina
o paracetamol
|
|
4
a 6
|
Moderado
|
Aspirina,
reposo y no continuar la actividad
|
|
>6
|
Severo
|
Descenso
|
El
mejor tratamiento para el mal de altura es la prevención, por lo
hay que tener en cuenta los factores más significativos que propician
su aparición y contrarrestarlos:
-No ascender muy rápido a una gran altitud; por encima de
la cota de 2.500 metros hay que realizar la ascensión de manera escalonada
no acumulando un desnivel adicional por noche de entre 300 y 500 metros
en días consecutivos.
-Ascender lo suficientemente y adecuadamente alto para adaptarse;
es decir provocar al organismo las reacciones necesarias de aclimatación
a una altitud adecuada, para poder afrontar la actividad con seguridad.
Esto solo es necesario en expediciones y ascensiones en alta montaña.
-No permanecer a gran altitud mucho tiempo; el ser humano no esta
preparado para la vida a más de 5.500 metros, prueba de ello es la
inexistencia de poblaciones permanentes en estas cotas. Esto es debido por
una norma física, ya que nuestro cuerpo a partir de esa altitud no
puede compensar las pérdidas soportadas aunque se haga vida normal
o se aclimate adecuadamente y se va degradando poco a poco.
Edemas:
Son los consecuencias más graves que se pueden producir por la hipoxia,
aunque son poco frecuentes si se realiza una buena aclimatación,
se pueden presentar, causando en su máximo exponente la muerte:
-Edema pulmonar; sus principales síntomas son la respiración
ruidosa, sensación de ahogo seguidos de labios y orejas con coloración
azuladas.
-Edema cerebral; flojedad intensa, vómitos intensos, dolor
de cabeza que no alivia la aspirina, dificultad de mantenerse de pie y cambios
repentinos de estado desde la somnolencia a la gran excitación acompañada
de delirio. En el paso final se llega al coma.
Ambos casos requieren tratamiento urgente; medicación específica
y descenso inmediato.
Que hacer ante un accidente o situación de emergencia
Mantener
la serenidad, asegurar al herido/s y practicar los primeros auxilios pertinentes.
No dejar solo al herido/s, si no hay más remedio abrigar y dejar
comida y líquido, referenciar el lugar para poder localizarlo después.
Pensar en el aviso más rápido; móvil, radio, refugio,
etc.
Datos para los grupos de socorro:
-Descripción del accidente.
-Número de heridos, lesiones y gravedad.
-Cuando y dónde ha ocurrido.
-Gps o referencia del lugar.
-Condiciones meteorológicas.
-Lugar desde donde se da el aviso.
En caso de desaparecidos:
-Nombre, itinerario previsto, experiencia en montaña, material
y vestuario que lleva.
Algunos teléfonos de ayuda y socorro de montaña que no
esta de más apuntar.
Guardia
Civil, socorro en montaña 062
Andalucía:
Granada 958 157 322
Aragón:
Benasque 974 551 008
Boltaña 974 502 083
Jaca 974 361 350
Mora de Rubielos 978 800 030
Panticosa 974 487 006
Tarazona 976 199 120
Asturias:
Cangas de Onís 985 848 056
Ceispa 112
Mieres 985 460 698
Canarias:
Santa Cruz de Tenerife 922 648 500
Cantabria:
Potes 942 730 007
Castilla y León:
Arenas de San Pedro 920 370 004
Barco de Ávila 920 342 002
Riaza 921 550 010
Sabero 987 718 004
Catalunya:
Bomberos de la Generalitat 082
Camprodom 972 740 039
Pobla de Segur 973 660 128
Puigcerdá 972 880 146
Viella 973 640 005
Euskadi:
SOS Deliak 112
Galicia:
Puebla de Trives 988 330 033
Madrid:
Navacerrada 91 852 10 12
Navarra:
Pamplona 948 296 850
Roncal 948 475 005
La Rioja:
Ezcaray 941 354 002
Andorra Bomberos 082
Gendarmería Francesa-CRS 112

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