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El mapa
La brújula
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El
ser humano a pesar de su inteligencia no puede orientarse en la naturaleza
como otros animales mejor adaptados. Quizás antes tuviésemos
más desarrollada esta faceta, pero con el tiempo y el abandono de
las condiciones nómadas, algo perdimos.
Es así como en terreno desconocido, abrupto o con malas condiciones
de visibilidad es necesario acompañarse de elementos que nos faciliten
o posibiliten tomar la dirección correcta. Estas herramientas
principales son el mapa y la brújula.
Mientras que en algunas salidas en terreno conocido basta solo orientarse
con al mapa referenciándolo con el paisaje, en otras ocasiones es
necesario mapa, brújula y cierta pericia en su uso, todo dependerá
de la dificultad y lo señalizada que esté la ruta o la ascensión.
En muy pocas ocasiones bastará con nuestra propia intuición
a no ser que el recorrido este claramente señalizado.
Cierto es también que con el tiempo y realizando frecuentes salidas,
la orientación y el avance por el terreno se desarrolla, reconociendo
cada vez más elementos del terreno, entrenamos esta faceta perdida
o mejor dicho aún, olvidada.
Un
mapa es una reproducción plana y a escala reducida de una zona de
terreno.
Escalas:
La escala del mapa indica la relación de reducción entre la
realidad del terreno y su representación plana:
Escala= distancia medida en el mapa / distancia real del terreno
1:25.000 = 1 cm en el mapa / 25.000 cm en el terreno = 1 cm en el mapa / 250 metros en el terreno
Así
los mapas con escala reducida (los que abarcan una gran cantidad de terreno)
no son aconsejables para una excursión a pie. Es el caso de los mapas
de carreteras y provinciales de 1:500.000, 1:200.000, 1:100.000.
En cambio los de gran escala ofrecen más detalles, es el caso de
los de escala 1:50.000 que muestra los accidentes principales del relieve
y la mayoría de senderos señalizados, siendo apropiados para
excursiones a pie o en bicicleta. Los de escala 1:25.000 son más
apropiados para montaña y terreno accidentado al mostrar cotas de
altura secundarias, inclinaciones precisas y senderos secundarios. Existen
incluso mapas a mayor escala aún dedicados a zonas montañosas,
sierras o cadenas montañosas específicas publicadas por algunas
editoriales.
Por esto a la hora de escoger o adquirir un mapa es necesario hacerlo según
la actividad que vayamos a realizar.
Interpretación de los mapas:
Debido a la dificultad de representar una realidad en tres dimensiones en
una superficie de dos se ha recurrido a diversos métodos geométricos
y gráficos.
Como la tierra es una esfera hay que representar una parte de ella en un
plano con la menor deformación posible, así surgen las diversas
proyecciones existentes que debido a la variedad existente, de momento obviaré.
A la hora de estudiar una plano parece como si observáramos la zona
desde un helicóptero o un globo suspendidos a gran altura, y no muy
lejos de la realidad ya que la mayoría de los mapas se realizan a
partir de una fotografía aérea, consiguiéndose así
la mayor exactitud, y después con la adaptación gráfica,
mejor interpretación.
Con algo de práctica resulta fácil interpretar el mapa e imaginar
los relieves nada más desplegar el mapa.
Las leyendas interpretativas que acompañan a los mapas aunque suelen
variar algo son de gran ayuda.
El relieve:
Se representa mediante cuatro elementos principales.
-Las curvas de nivel; son líneas imaginarias que unen diferentes
puntos de la superficie a la misma altura. Las más gruesas se denominan
curvas maestras y suelen cortarse en algún punto indicando la altura
en números como guía, las demás líneas constituyen
las curvas intercaladas.
La equidistancia consiste en la diferencia de altitud entre dos curvas contiguas,
por ejemplo en un mapa a escala 1:50.000 es de 20 metros y en uno de 1:25.000
es de 10 m.
-Las cotas; se representan mediante un punto de negro que indica
la altura de un punto sobresaliente o importante.
-El sombreado; se realiza mediante una hipotética iluminación
que incidiría unos 45º desde el noroeste y que es más
intenso cuanto más inclinada es la pendiente.
-Los dibujos; utilizados para representar pendientes superiores a
los 60º como paredes y barreras rocosas.
Para idear correctamente el sentido de las pendientes se determina por:
-Por los cursos de agua, como arroyos, vaguadas y ríos, con
el dibujo correspondiente.
-Los colores o las tintas hipsométricas, en el que las mayores
alturas vienen indicadas por el color blanco (nieves perpetuas y glaciares),
hasta las zonas más bajas como valles y costas indicadas en verde
claro, pasando por alturas intermedias representadas por diferentes tonalidades
de marrón, ocre y verde.
-Por las alturas que indican las cotas.
-El sentido de los números de las curvas de nivel, en el que
la parte superior de las cifras indican el alto de la pendiente.
Las inclinaciones de las pendientes pueden venir indicadas en grados o en
porcentaje. Los grados son más utilizados señalando estos
el ángulo que dibuja el terreno respecto a la horizontal. Los porcentajes
son más usados para señalizar carreteras, indicando la relación
entre el desnivel y la distancia horizontal.
Una brújula no consiste más que en un objeto imantado y
dispuesto de manera que oscile sin rozamiento, de esta manera aprovecha
el natural magnetismo terrestre para disponer de una referencia fiable para
orientarse indicando en norte magnético.
Visto así resulta sencillo, pero los problemas radican en menor y
mayor exactitud.
Las brújulas que se comercializan constan de una aguja de acero imantada
bicolor montada sobre un zafiro que hace de eje, inmerso dentro de un receptáculo
hermético y relleno de un líquido estabilizador que hace de
amortiguador para que no oscile demasiado la aguja indicadora. Los precios
y la calidad varían según los materiales y la precisión
que tengan la brújula. Se pueden encontrar varios modelos diferenciados...la
brújula tipo militar o lensática, plegable, metálica
y con mirilla para tomar acimuts, la de base transparente para poder consultar
mejor con los mapas y la más idónea para la orientación,
y la más simple, contenida en una caja.
Aún así hay que evitar los modelos de brújulas
menos indicados para la orientación, como:
-Las que no contienen líquido estabilizador, porque resultan imprecisas.
-Las que contengan alguna burbuja de aire en el interior, porque la precisión
disminuirá.
-Las que no disponen de base transparente y dificultan el uso con los mapas.
-Las que van acopladas a cuchillos, navajas, bastones, etc. ya que resultan
imprecisas debido al golpeo o uso de los objetos a los que van sujetos.
-Aquellas cuyos indicadores como grados y puntos cardinales se encuentran
impresos y no grabados, y que con el uso se borrarán.
La brújula de orientación:
Es el modelo que más facilita la orientación en el terreno,
y suele contar con algunos complementos que ayudan a la navegación:
Declinación
magnética:
Debido a lo caprichoso del movimiento de nuestro planeta sobre su eje nos
encontramos con la realidad de que existen dos nortes. Esto es una circunstancia
a tomar en cuenta, a la hora de contrastar mapa y brújula.
-Norte geográfico; se trata de un lugar determinado del polo
norte que corresponde con el eje de rotación de la tierra.
-Norte magnético; es el que atrae la aguja de la brújula
y que se encuentra aproximadamente entre Groenlandia y la Tierra de Baffin,
en Canadá. Este norte magnético tiene la particularidad de que
va variando lentamente su posición al cabo de los años. Esta
variación se llama "declinación magnética",
y en los mapas completos suele venir indicado respecto al centro de la hoja.
En algunas latitudes esta declinación no llega a un grado por lo que
no se tiene muy en cuenta pero en otras en cambio es exagerado, y que hay
que compensar si se quiere uno orientar correctamente.
Algunos modelos de brújulas disponen de una corrección de la
declinación para no tener que calcularla en cada medición.

Ejemplo de variación de la declinación en un
mapa
Si
la variación magnética local no esta registrada en el mapa hay
una forma de averiguarlo. Basta con apuntar de noche con la brújula
a la estrella polar y observar la diferencia entre la aguja y el norte indicado.
Inclinación:
La intensidad vertical del campo magnético llamada inclinación
no es la misma en todos los puntos. Esto influye en la posición horizontal
de la aguja pudiendo inclinarla demasiado en algunas regiones del mundo, con
lo que la aguja roza en la caja o se bloquea impidiendo la orientación.
Algunas brújulas disponen de un sistema de compensación en la
base de la aguja y que las hace "globales" , es decir, a pesar de
la inclinación de esa zona la aguja no se inclina y no se bloquea.
Rumbo:
También llamado acimut, ángulo de dirección o cifra
de dirección de marcha. Es el ángulo cuyo primer lado es
la dirección del lugar al que uno se dirige y el segundo es el eje
norte-sur.
Algunos consejos:
Los objetos metálicos y las conducciones eléctricas de alta
intensidad cercanos a la brújula pueden perturbar su funcionamiento.
Los campos magnéticos pueden incluso en determinadas circunstancias
invertir la polaridad.
Por eso a la hora de usar la brújula hay que tener atención
de hacerlo unos cuantos metros separados de objetos como vehículos,
alambradas, vallas metálicas, postes metálicos, conducciones
de electricidad importantes, etc.
Hay que comprobar regularmente el funcionamiento de la brújula
para no encontrarnos con sorpresas a la hora de usarlas en una salida.
En las brújulas de calidad y confianza no hay que preocuparse si aparecen
y desaparecen pequeñas burbujas en el líquido porque es debido
a los cambios de presión atmosférica y temperatura.
Aunque los gráficos y las instrucciones están sacados del folleto
de instrucciones de la brújula de la marca Recta DS56, valen para la
gran mayoría de brújulas de base transparente con o sin espejo.
Importante; En mapas sin red de cuadrícula N-S deben trazarse rectas
N-S cada 3 o 4 cm en el mapa.
Orientación aproximada:
"A mano libre", se sostiene la brújula a la altura de la
cintura y se observa desde arriba el centrado de la aguja.
Orientación del mapa:
a. Ajustar el ángulo de dirección N=0º.
b. Colocar la brújula en dirección norte a lo largo de
la red de cuadrícula N-S sobre el mapa.
c. Girar el mapa con la brújula hasta que la punta N de la aguja
quede entre las marcaciones del norte.

Determinación de la dirección de marcha
en el mapa:
Este es el método más usado para orientarse con la brújula
ya que es rápido y eficaz. Consiste en averiguar primero el rumbo y
después apuntar y avanzar tomando referencias en el terreno, pero para
ello es preciso saber donde nos encontramos.
a. Colocar la brújula sobre el mapa con un canto lateral sobre
la recta que une la posición actual A y el punto de destino B. La flecha
direccional debe apuntar hacia el destino B.
b. Girar la cápsula de la brújula hasta que las líneas
N-S de la cápsula estén ubicadas paralelamente a la red de cuadrícula
N-S del mapa.
c. Levantar la brújula y apuntar, orientando la brújula
hasta que la aguja que indica el N coincida con la marca de Norte; entonces
en esta dirección seleccionar puntos destacados del terreno como referencia.

Determinación
de un punto visible en el terreno:
a. Apuntar con la brújula el punto a determinar y ajustar el
ángulo de dirección girando la cápsula de la brújula
(ubicar las marcaciones del Norte de la cápsula sobre el Norte de la
aguja).
b. Marcar en el mapa la posición actual propia.
c. Colocar la brújula sobre el mapa, arrimar el canto anterior
de la deslizadora al punto de la posición actual, girar la brújula
alrededor del punto de la posición actual hasta que las líneas
N-S de la cápsula estén paralelas a la red de cuadrícula
N-S del mapa.
d. El punto a determinar se encuentra en la línea generada por
el canto lateral de la brújula.

Determinación
de la posición actual propia:
a. Apuntar con la brújula un punto conocido en el terreno y
ajustar el ángulo de dirección.
b. Colocar la brújula sobre el mapa con el canto lateral en
la marca del punto conocido y girarla hasta que las líneas N-S de la
cápsula estén paralelas a la red de cuadrícula N-S del
mapa.
c. Trazar en el mapa una recta paralela al canto lateral de la brújula
en dirección de la parte anterior de la brújula, pasando por
el punto conocido utilizado.
d. Elegir y apuntar un segundo punto y proceder nuevamente según
operaciones a-c.
e. El punto de intersección de las dos rectas indica la posición
propia buscada (la posición se determina con mayor exactitud si el
ángulo de las dos rectas se aproxima a 90º).

El altímetro:
Es sin duda un objeto de gran ayuda en la montaña, debido al desnivel
existente. Conocer la altitud aproximada a la que nos encontramos es un complemento
ideal para orientarnos.
El funcionamiento del altímetro se comporta midiendo el peso de la
columna de aire atmosférico sobre una membrana interior. Esta columna
posee un peso determinado, y la cantidad que marca es la presión atmosférica.
Es parecido al funcionamiento del barómetro, pero al revés,
así cuanto más se asciende la columna de aire pesa menos o disminuye,
por lo que el altímetro lo refleja en un aumento de la altitud.
Debido a esta base de funcionamiento el altímetro se ve afectado
por los cambios de tiempo y puede variar su medición incluso sin moverse,
por esto de vez en cuando y si las condiciones meteorológicas son extremas,
es conveniente recalibrar el altímetro en una cota conocida y fiable.
La unidad de medida de la presión es el milibar, que equivale
aproximadamente a 8 metros de diferencia de altitud, por lo que la precisión
del altímetro no puede ser menor de esta unidad de medida.
En el mercado se pueden encontrar modelos mecánicos, que suelen indicar
también la presión, y modelos digitales que incorporan otras
muchas funciones.

Altímetro mecánico con barómetro incorporado

Altímetro
digital de pulsera
El
curvímetro:
Es un elemento menos imprescindible en lo que se refiere a orientación.
Se utiliza para medir sobre el mapa la distancia recorrida de un trayecto
determinado. Aunque esto mismo se puede hacer con la escala del mapa y
una regla, el curvímetro aporta rapidez y comodidad, gracias a una
ruedecilla que tiene en un extremo se recorre el trayecto a realizar sobre
el mapa aunque sea muy quebrado y contenga curvas y cambios de dirección
(este es una de sus ventajas), y las esferas que contienen unas escalas conversoras,
nos dicen los kilómetros recorridos directamente.
Se pueden encontrar modelos mecánicos y digitales, siendo los primeros
los más comúnes. Algunas brújulas incorporan incluso
un curvímetro.

Curvímetro mecánico
El
GPS (Global Positioning System):
Es sin duda el método más cómodo y eficaz existente hasta
el momento. Determina nuestra posición vía satélite...pero
además permite calcular la dirección de marcha, el trayecto
que llevamos recorrido, distancia entre dos puntos, y muchas más utilísimas
funciones, algunos incorporan barómetro y altímetro.
Pero consta de varios inconvenientes, el primero y bastante serio es que no
siempre vamos a poder hacer uso de él, ya que en determinadas circunstancias
puede perder la cobertura con la señal de los satélites. Aunque
cada vez se intenta potenciar más la señal para que esto no
suceda es preocupante saber que te puedes quedar en la estacada. El segundo
es que necesita baterías, y aunque es algo difícil quedarse
sin batería siempre se corre ese riesgo.
Estos inconvenientes no quitan que sea el complemento ideal si llevamos una
brújula por si acaso, así ademas podemos contrastar la medición
tradicional de la brújula y la del GPS para saber sin posibilidad de
error que llevamos el buen camino.
Aunque es un medio que promete mucho, no puede suplantar en ningún
caso la experiencia necesaria que debe tener el montañero y el alpinista
en el uso de la brújula y el altímetro.

Aparato
GPS portátil
Método 1 del palo de sombra:
Este método funciona en cualquier momento del día que haya sol
y en cualquier latitud.
-Colocar un palo vertical en un terreno o zona llana.
-Observar donde cae la sombra y marcar el extremo con una señal, piedra
o palo (a).
-Esperar 15 minutos y marcar la nueva punta de la sombra (b).
-Unir estos dos puntos y se obtendrá la dirección este-oeste,
siendo el oeste la primera marca.

Método 1 del palo de sombra
Método 2 del palo de sombra:
Este otro método es mucho más preciso pero hay que disponer
de bastante tiempo, por ejemplo si nos encontramos durante un día acampados,
etc.
-Se marca la primera punta de sombra por la mañana.
-Se traza un arco con un radio igual que la longitud del palo, situándose
el palo en el centro. Cuando se acerque el mediodía la sombra se arrugará
y moverá.
-Por la tarde la sombra se alargará, cuando toque el arco de nuevo
marcar el lugar EXACTO donde lo hace.
-Unir estos dos puntos y se obtendrá la dirección este-oeste,
siendo el oeste la primera marca matinal.

Método 1 del palo de sombra
Plantas indicadoras:
-La mayoría de plantas tienden a crecer hacia el sol, así que
sus flores y follaje más abundante suele orientarse hacia el sur en
el hemisferio norte, y hacia el norte en el hemisferio sur.
-Los troncos de los árboles suelen presentar el musgo más verde
y abundante hacia el norte, el lado contrario del tronco presentará
un aspecto amarillento o marrón.
-Los árboles con corteza granulada presentan el grano más apretado
en el lado del tronco que mira hacia el norte.
Orientación por las estrellas:
Las estrellas permanecen entre ellas (con un movimiento imperceptible para
nosotros de millones de años) en las mismas posiciones lo que es de
gran ayuda para la orientación nocturna si el cielo no está
cubierto.
-La bóveda celeste se mueve en dirección este-oeste en el
hemisferio norte.
-Cada estrella comienza su paso por el horizonte cuatro minutos antes cada
noche con una diferencia de dos horas por mes.
-En una misma posición y hora, de una noche a otra contiguas, las estrellas
se mueven un grado en la dirección opuesta a la agujas del reloj en
el hemisferio norte, y en el hemisferio sur al contrario.
Si no se conocen las constelaciones, es recomendable conocer al menos algunas
de las más importantes del cielo septentrional.

Algunos métodos para buscar la estrella Polar en el
firmamento
El Carro o La Osa Mayor, se trata de la figura central de una gran
constelación que gira en torno a la estrella polar. Prolongando el
segmento que forman las estrellas Merak y Dubhe unas cuatro veces se encuentra
la estrella polar.

Constelación de El Carro o La Osa Mayor
Casiopea; tiene forma de W, se encuentra en la Vía Láctea
y gira también en torno a la estrella polar. Si por lo que fuese El
Carro no se pudiese ver ocultado por las nubes, por el horizonte u otro motivo,
se puede recurrir a esta constelación para localizar aproximadamente
la polar, ya que su estrella central casi apunta hacia ella.

Constelación de Casiopea
Orión; se encuentra sobre el ecuador y es visible desde los
dos hemisferios. La estrella Mintaka se encuentra directamente sobre el ecuador.
Se puede buscar la polar prolongando el segmento que forman las estrellas
a y b unas ocho veces.

Constelación de Orión
Orientación
por la luna:
La luna puede utilizarse como referencia aproximada este-oeste durante la
noche.
Si la luna sale ANTES de que el sol se oculte, el lado iluminado se encontrará
en el oeste.
Si la luna sale DESPUÉS de medianoche el lado iluminado estará
en el este.
