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PASO 2
Orando en la Voluntad de Dios
¿Cuál es su versículo favorito en la Biblia?
¿Es una promesa de que Dios le dará fortaleza, valor o seguridad?
Permítame compartirle una de mis promesas
predilectas de la Palabra de Dios.
"Esta es la confianza que tenemos en él,
que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que
él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones
que le hayamos hecho" (1 Juan 5:14,15).
Dios ha prometido que si pedimos cualquier cosa
que está de acuerdo a su voluntad, El nos la da.
Pero Luis, hay un problema—dice usted—. No
sé cuál es la voluntad de Dios. ¿De qué me sirve esta promesa si sólo puedo
hacer conjeturas en cuanto a la voluntad divina?
Afortunadamente, Dios nos ha revelado gran
parte de su voluntad en la Biblia. Al ir familiarizándonos más con la Palabra
de Dios, iremos aprendiendo mucho acerca de la voluntad divina, la cual no es
secreta; ha sido revelada y está escrita. En lugar de especular en cuanto a la
voluntad soberana de Dios para mañana, debiéramos centrar nuestra atención en
obedecer su voluntad revelada hoy. 1 Juan 5:14-15 promete que Dios nos dará
cualquier cosa que pidamos--incluyendo sabiduría divina (Santiago 1:5) y
fortaleza (Isaías 40:29-31)--si pedimos a fin de hacer Su voluntad.
Si usted no está seguro que determinada petición esté dentro de la voluntad
de Dios, pregúntele. El puede decirle. No se preocupe si comete errores al
orar. ¿Se va a derribar el trono de Dios acaso? ¿Cree que la sabiduría de
Dios menguará si usted se equivoca en lo que pide? ¿No le parece que el hecho
de no orar es un error aun más grande?
Si la respuesta de Dios a su petición es
"No", el Señor pronto hará clara esa respuesta por el testimonio
interno del Espíritu Santo. Si usted camina con Dios y lleva una vida de oración
consistente, habrá una innegable y continua comunicación entre usted y su
Padre celestial.
Si Dios dice que no a un pedido que usted hace,
entonces El tiene algo mejor para usted. Jesús dice: "Y si un hombre de
corazón endurecido sólo da buenas cosas a sus hijos, ¿no crees que tu Padre
que está en los cielos dará aun mejores cosas a los que se las pidan?"
(Mateo 7:11 BD). Si pedimos una piedra sin valor alguno, El dice "No"
y en su lugar nos da un nutritivo pan. Dios siempre da lo que es bueno. ¿No es
una promesa digna de recordar?
Es sólo al reclamar las promesas de Dios a
través de la oración, que comenzamos a experimentar el entusiasmo, el gozo y
la emoción de la vida cristiana.
¿Por qué no empezar ya mismo?
Tomado
del libro: DE LA MANO DE JESUS. Luis Palau, su autor, dice: "Pensé
en escribir este libro para mis nuevos hermanos en Cristo, para aquellos que
hace poco entregaron su vida al Señor Jesús—y también para aquellos que
hace tiempo tienen a Cristo en su corazón pero se han estancado en su
crecimiento espiritual.
En
estas páginas deseo presentar un plan de 52 pasos que, idealmente, debería
completarse en un año, es decir a razón de un paso por semana.
He
sido testigo de nuevos cristianos que quieren crecer, aprenderlo todo de golpe,
y poner en práctica todo inmediatamente. Y consecuentemente también he sido
testigo de la frustración de esos cristianos cuando se dan cuenta de que sus
planes no se concretan como ellos habían soñado.
Sucede
que en su entusiasmo un nuevo cristiano muchas veces reacciona como una persona
extremadamente hambrienta: se da un atracón que, por lo general, no resulta muy
beneficioso.
DE
LA MANO DE JESUS es un plan gradual, de conocimiento dosificado. Lea un paso
cada semana, medite en lo leído, trate de aplicarlo de manera práctica durante
esa semana, y procure incorporarlo definitivamente en su vida."
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