logotipo

img_google

EL REINO DE ASTURIAS


Según algunos, la coronación de PELAYO tuvo lugar en territorios cántabros, dentro de la actual provincia de León. La batalla de Covadonga se habría dado al sur de Valdeón (según el P. Martino en Peña Velái, relacionando Velái con Pelayo). Para muchos, Pelayo no es continuador de los godos, sino príncipe elegido por los astures, y Covadonga, si ocurrió, fue en 722. Los musulmanes decían que Pelayo "reina sobre un pueblo nuevo". A este reino se le llamó Asturias.

LO QUE ES SEGURO EN EL INICIO DE LA MAL LLAMADA RECONQUISTA ES QUE LA INICIARON LOS ASTURES, LA PARTICIPACION GODA ES PROBABLE. Es decir, no existía, en principio, afán de unificar la península.  


Los reyes astures o asturianos son poco conocidos y no muy relacionados con territorios leoneses: FAVILA, sucesor de Pelayo, muere en lucha con un oso; ALFONSO I establece la capital en Cangas de Onís y es en esta época cuando se dice que los Campi Gotorum, la llanura del noreste, queda despoblada tras la capitulación de las ciudades ante los musulmanes, sucediendo una época de sequias y hambres (751‑756) y una campaña guerrera de Alfonso I (739‑757). Alcanzan un mínimo poblacional las ciudades de Astorga, Toro, León, Zamora y Salamanca, desorganizándose la vida colectiva, ruralízándose todo el territorio.

Del 757 al 791 es verosímil que las campañas astures hicieran del País Leonés una tierra en guerra. Es el momento de FRUELA, AURELIO, SILO y MAUREGATO. Con VERMUDO I los astures o asturianos han ocupado los montes de León, pero son derrotados por HIXEM II en el Burbia. Tras la victoria de Lutos (Narcea) los musulmanes se retiran y una expedición astur llega hasta Lisboa (796). Desde el 791 al 842, Asturias se relaciona con el Imperio de Carlomagno.


ALFONSO II El Casto traslada la capital a Oviedo. Sabemos que además, posee un palacio en Zamora ("Olivares iuxta Palatium nostrum") así que esta ciudad había sido conquistada y la despoblación no había sido completa. Es, además, la época del legendario BERNARDO DEL CARPIO, que poseía un castillo cerca de Alba de Tormes. Durante el reinado de Alfonso II ocurren hechos cruciales. Primero, la gran ofensiva musulmana hacia el norte; luego la toma por este rey, ayudado por su sobrino Bernardo del Carpio, de Zamora y tal vez de Salamanca.

La existencia de Bernardo parece innegable, aunque no todas las hazañas que se le atribuyen son ciertas. Generaciones de leoneses vieron en este personaje el inicio de un movimiento secesionista de los leoneses respecto al trono asturiano. Como historia o como leyenda épica, la popularidad entre el pueblo leonés de este Bernardo es más que una simple anécdota: fruto de los amores de un mayordomo del rey con la princesa hermana de éste. Alfonso le toma a su cuidado, encerrando al padre en el castillo de Luna. Bernardo se debate entre la obediencia al rey y la piedad filial, solicitando repetidas veces la libertad del padre y retirándose a su castillo de Alba de Tormes. Alfonso accede tarde: cuando Bernardo corre a abrazar a su padre al alcázar de Zamora, lo encuentra muerto. NO DEBE ESCAPÁRSENOS LA SIMBOLOGíA DE ESTE CANTAR DE GESTA: LOS LUGARES PERTENECEN AL PAÍS LEONÉS, BERNARDO DECIDE HACER RESPETAR SU PROCEDENCIA Y PIDE LA LIBERTAD PARA EL PADRE. Nosotros pensamos que los leoneses, desde Luna a Alba, por razones que ignoramos, deseaban liberarse del pacto astur-godo.



RAMIRO I y ORDOÑO I consolidan la línea de Duero. León (repoblada en 856) y Astorga (en 854) son ya ciudades de relativa importancia, como lo demuestra su repoblación con montañeses, gallegos y, mozárabes del sur. ALFONSO III, llamado El Magno, reside ya de hecho en León y repuebla Benavenente, Zamora (893) y Toro (900) con omañeses, gallegos, asturianos, mozarabes y aragoneses. Alfonso III ve plantearse los primeros grandes problemas de la monarquía o corona leonesa: por un lado, la imposibilidad de que el País Leonés forme reino diferenciado, por otro, la creciente influencia de lo godo mediante la oleada de mozárabes que viene a poblar el país, lo cual anula al celtismo autóctono, sin olvidar la inmersión en un juego de herencias, feudalizaciones, matrimonios, influencias con Navarra, Castilla, Francia... y la tensión norte-sur.
  En resumen, las aspiraciones leonesas de autonomía o independencia no se colman con la nueva ubicación de la corona en la ciudad de León puesto que nacen del triángulo Astorga-León-Salamanca, citado anteriormente.


INICIO