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¿QUÉ FUERON LAS COMUNIDADES?


Llegado CARLOS I, (desembarcó en Villaviciosa procedente de Flandes) fue recibido en Villalpando por las ciudades de León, a las que negó las reclamaciones que presentaron días más tarde, en Benavente, donde solían reunirse. Las cortes de La Coruña (1517) concedieron al nuevo rey apoyo para su coronación como emperador de Alemania, y allá partió, dejando como nuevo regente a ADRIANO DE UTRECHT, en Benavente, con su conde. Tras las cortes de Valladolid vuelve a León y es coronado como monarca de este reino el 4 de junio de 1518.


Entonces, algunas ciudades con voto en cortes, de los reinos deCatedral de León.
Castilla y de León (también  de Extremadura) llegando la
inquietud a Murcia y Andalucía, se sublevan. En Zamora, el obispo Acuña intenta el levantamiento que no apoya el ALCALDE RONQUILLO y tiene que huir a Toro, quedando muchas ciudades divididas entre Imperiales y Comuneros. Se trata, pues, de una contienda civil, desde la cordillera cantábrica hasta el Mediterráneo, con el telón de fondo de las prerrogativas de los nobles y los burgueses, extranjeros u oriundos. Salamanca se rebela con los
MALDONADO al frente. Todos se dedican a la rapiña: los nobles toman Tordesilla y queman Medina del Campo (son de este bando los condes de Benavente y Alba de Aliste y el duque de Alba, con Adriano al frente). Los burgueses saquean Palencia.Hay batallas y alborotos en Toledo, Murcia, Cáceres, Cádiz... pero la revuelta es sofocada en Villalar. Sólo Acuña se hace fuerte en Fermoselle y luego en Toledo, con la viuda de Padilla, siendo al fin encerrado y ejecutado en Simancas por el, también de Zamora, alcalde Ronquillo, su enemigo personal.

Por tanto, las llamadas Comunidades de Castilla no fueron otra cosa que una lucha civil entre los bandos nobiliarios y burgueses de las ciudades, desde Murcia a León y desde Vizcaya a Sevilla (no sólo castellanas) y, no tuvieron otra consecuencia que la pérdida de prerrogativas de las ciudades ante el poder real.
Nada que ver tuvieron, pues, con el pretendido regionalismo de castellanos y leoneses.



 El Emperador vino de nuevo en 1521 al País Leonés, siendo recibido por la nobleza en Zamora. En sus ausencias, deja como Gobernador del reino de León al Conde de Benavente, mientras le acompaña el Marqués de Astorga, por Italia y Alemania.
En 1529, Carlos I envía como prisionero a Zamora al Delfín de Francia.

En 1551 llega el heredero Felipe a Toro, jurando mantener los privilegios de esa ciudad, pero cuando en 1556 FELIPE II comíenza a reinar se precipita la decadencia del País Leonés. Ahora va a escribirse la historia fuera de nuestro territorio, cerrado a Europa. En 1559, en Valladolid, que pasa a ser centro administrativo de casi todo lo leonés, comienza la quema de luteranos. Durante los reinados de FELIPE III, FELIPE IV y CARLOS II, calificados por F. Olmedo como "plagas coronadas", el País Leonés ve acrecentarse la decadencia, sufriendo incursiones portuguesas por Cerezal, Pino y Fermoselle, dándose la batalla de Fonfría (1656). Es nuestro territorio una zona marginada y marginal: en 1602, Felipe III visitaba Moraleja del Vino para cazar; León fue usado como cárcel de Quevedo y Toro como destierro del Conde Duque de Olivares. La población ha emigrado a América, a las guerras en Europa o a las zonas costeras o a la capital de la península, y los nobles terminarán marchándose también. Será casi siempre fuera del País Leonés donde destaquen nuestros hornbres, con una vitalidad inaudita para un país casi completamente anulado.

De un modo semejante a lo que ocurrió con Fernando III, los leoneses, al ampliarse los territorios de la corona, buscan fuera mejores beneficios, que no siempre lo son.


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