
Antes de que la agricultura se mecanizase, gran parte de las tierras de Parada de Rubiales se dedicaban al cultivo de la vid, esto dio lugar a que la cultura del vino este muy arraigada en este pueblo y a que debajo del casco urbano haya una entramada red de bodegas. Hoy día aún se conservan unas 70 hectáreas de viñedo que se dedican exclusivamente al consumo propio, por lo que es raro el vecino que no posee una bodega y hace vino en ella.
Muchas bodegas se estan rehabilitando, se han ido introduciendo mejoras en ellas, como luz, agua corriente, asadores, etc, y todo ello unido a un vino característico de la zona sin ningun tipo de conservantes, colorantes,..., (sin química que decimos por aquí), han hecho de las bodegas un lugar de encuentro, donde se disfrutan los productos de la tierra. Es muy curioso para la gente que no lo conoce, que le inviten a merendar a una bodega, donde ya calientes con un buen asado y un buen tinto, se pueden escuchar cantes, historias, "exageraciones" más o menos reales,..., lo que si es seguro que todo aquel que va una vez repite. Una advertencia, se recomienda no hablar de fútbol ni de política.