
“Este monte es el más agradable de los que hay en África, donde existe una pequeña ciudad llena de artesanos y mercaderes, en la que está la residencia del señor de muchos montes, que fue rebelde al rey de Fez y empezó a civilizar esta región. Era llamado Sidi Aali Berrasid, que también hizo continua guerra contra los portugueses. Los habitantes de esta ciudad y de los pueblos que hay por dicho monte no pagan a dicho señor ningún tributo porque, en su mayoría, son sus soldados de pie y a caballo.”León el Africano. Descripción de África. 1550


“Eran las seis de la mañana cuando llegaba: a aquella hora, los primeros rayos de sol, dejando aún en la sombra las masas oscuras de las altas cumbres que dominan la ciudad, doraban apenas las puntas de los minaretes; el aspecto era de una belleza irreal. Con su viejo torreón de aire feudal, sus casas cubiertas de tejas, sus arroyos que serpentean por todas partes.”Charles de Foucauld. 1882

“Me enamoré de Xauen. Sus calles quietas en sombra, en las que repercute el eco de los borriquillos; su muecín salmodiando su plegaria en lo alto del minarete; sus mujeres tapadas y envueltas en la amplitud de las blancas telas que no dejan nada vivo en sus ropas fantasmales, más que la chispa de sus ojos; sus moros de la montaña, andrajosos en sus pingajos o resplandecientes en sus chilabas de lana blanca como la leche, pero siempre altivos.”Arturo Barea. La forja de un rebelde. 1959

