“Tetteguin fue restaurada y hecha repoblar por un capitán granadino que llegó a Fez con el rey de Granada, después de que Don Fernando, soberano de España, conquistó esta ciudad. El mencionado capitán fue hombre excelente en la milicia y demostró valentía en las guerras de Granada, siendo llamado Al Mandri por los portugueses. Este pudo tener la dicha de recuperar y dominar así como restaurar esta ciudad, poniendo en pie sus muros, hizo construir una fortísima ciudadela, rodeando de fosos la fortaleza y los muros. (...) Fue Almandalí un hombre muy liberal, tanto, que honraba a cada forastero que pasaba por la ciudad.”León el Africano. Descripción de África. 1550
“Tetuán tiene su costado europeo (apenas me atrevo a decirlo), su vertiente, por donde un peninsular puede casi reconocer algo que le es propio, y el andaluz -y aquí me tiene usted- encontrar una resonancia de algunas pequeñas ciudades próximas. Pero reúnase usted una tarde con quien yo me reuní y échese a nadar y penetre en la medina, en la genuina ciudad musulmana. (...) Yo me paseaba, efectivamente, por aquellas bullentes calles, con sus tiendas, que son, abiertas, como cajas de madera, un poco en alto, donde faltase una pared frontal: la que da precisamente a la calle. Allí los talabarteros, allí los sastres, allí los orfebres... todos trabajando a la vista, lentos, y sosegados, con esa especie de señorío tan largamente decantado que llega como a ofrecer una superficie respetuosa.”Vicente Aleixandre. Carta marroquí. 1953