Aunque las formas de construir van variando con el paso del tiempo y con el descubrimiento de nuevos materiales, todavía se conservan en nuestra ciudad ejemplos de construcciones típicamente manchegas, en las que los rigores del verano y del invierno, a falta de aire acondicionado y calefacción, se mitigaban con la construcción de espesos y encalados muros y con cubiertas hechas de tejas de barro como podemos observar en la fotografía.



A pesar de las nuevas tendencias en revestimientos, aún quedan moraleños que gustan del sencillo y elegante estilo manchego.


La influencia del estilo andaluz se refleja en las rejas e interiores
de algunas casas solariegas y en motivos muy populares,
como el "Santo Rostro".

El elegante estilo castellano también se refleja en algunas fachadas y, aunque sobre gustos nada hay escrito, lo creemos siempre preferible a los colorines y cementos sin blanquear que en algunas calles, por desgracia, proliferan.


Por ser característico de los tejados moraleños y por la
clara tendencia a su desaparición,no podemos dejar de
incluir la entrañable imagen de los típicos pajares que, además de almacén de alimento para las bestias, son mencionados
en multitud de historias y chascarrillos populares de corte erótico.


Moral de Calatrava tiene gran tradición vitivinícola.
En tiempos pasados era frecuente la elaboración
del vino en bodegas familiares como la que mos-
tramos en la fotografía.


Traemos a esta página la imagen de la "fragua de
Moraleda", una de las más concurridas de Moral
cuando la mecanización no había llegado por com-
pleto a nuestros campos y en la que, entre martillos,
yunque; macho pilón y demás herramientas, alguno
de los creadores de esta web y sus hoy todavía
leales amigos, hijos de la familia Moraleda, pasaron
inolvidables momentos de juegos de niñez.




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