La policía desaloja a los okupas del Laboratorio III de Lavapiés
sin la preceptiva comunicación
Madrid.- Susana Cremades www.madridiario.com
Hacia las siete y diez de esta mañana de lunes se iban concentrando
en los alrededores de la céntrica calle del Amparo más de una
veintena de 'lecheras' de los antidisturbios con el objetivo de desalojar
el Laboratorio III y a las ocho procedían al desalojo entrando en el
recinto, derribando puertas y llevándose detenidas a seis personas
por no llevar el Documento Nacional de Identidad consigo y a las que les impidieron
subir a una de las habitaciones del piso de arriba donde decían tener
la documentación. Inés Sabanés, portavoz del grupo municipal
de IU en el Ayuntamiento de Madrid acudió al Laboratorio a primera
hora de la mañana para mostrarles su apoyo a los desalojados y reclamar,
según ha dicho, "que no haya desplazamiento de la gente de Lavapiés
porque lo que pretenden es cambiar la tipología del Centro de la ciudad
hacia otros modelos para que de nuevo los jóvenes de nuestra ciudad
se vayan fuera".
"Han llegado a las ocho de la mañana, mogollón, un despliegue inusual, han entrado a porrazos y nos han sacado a todos para abajo, nos han dejado en el bar, nos han identificado, nos han cacheado, nos han medio humillado un poco, se han puesto un poco bordes, se creen que por llevar una placa y una pistola son más que nadie y que sus voces valen más que las nuestras, haciéndonos tonterías como poniéndonos en fila de uno". Así relataba Juanillo, uno de los okupas que vivía en el ya clausurado Laboratorio III, el despertar que han tenido, al tiempo que denunciaba que "no nos han dejado sacar más que lo que pudiéramos sacar en la mano, lo personal, y nos han dado treinta segundos de reloj, cronometrados, para que cogiéramos lo que pudiéramos".
Más de una veintena de furgonetas de antidisturbios cortaban el paso desde primeras horas de la mañana, a la céntrica calle del Amparo y procedían al desalojo del Laboratorio. "Han derribado puertas que no tenían más que abrir porque en el Laboratorio no hay ninguna puerta cerrada". La policía se ha llevado detenidos por indocumentados a seis okupas a los que se les habían impedido el acceso a una habitación en el piso de arriba donde tenían sus D.N.I. El derribo del Laboratorio, el tercero que se produce en el madrileño barrio de Lavapiés es, según afirma Eduardo, integrante del movimiento okupa del 'Labo', "un proyecto de Centro Social abierto al barrio donde ha habido exposiciones, teatro, cine, para desarrollar la cultura crítica e independiente que no tenga que estar sujeta a la subvención correspondiente y pendiente de los mandatos del poder".
Una vecina del barrio de unos ochenta años de edad ha explicado su sorpresa y ha dicho que "aún no ha habido un robo ni nada, porque si dices que hay algo, pero no, hay gente que no tiene compasión de nadie ni nada. Me refiero a que no les dejan vivir. La gente del barrio está contenta con estos jóvenes que no meten ruido ni nada, ni dan ningún problema- ¿Por qué se tienen que meter con ellos, qué daño les hacen a ellos". Gema, vecina del inmueble que está situado justo delante del Laboratorio, ha asegurado que desde la ventana de su casa ha visto cómo los policías acorralaban a los ocupantes en la terraza mientras que algunos agentes, vestidos de paisano y con pasamontañas, se dedicaban a registrar papeles. "Mucha violencia innecesaria", ha afirmado Gema al tiempo que ha reclamado "un centro social en mi barrio". "Yp creo que salta a la vista que se necesita y la reclamación de la gente es que se queden".
El abogado de los "okupas", Endika Zuloeta, al que en un principio le prohibieron la entrada, ha tachado la acción de "ilegal" pues el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid no comunicó, según él, ni a los "inquilinos" ni a él el día y hora exactos del desalojo. Según ha manifestado, el Juzgado sólo comunicó la fecha y hora del desalojo a los propietarios del edificio, por lo que piensa emprender "las acciones judiciales convenientes". El Cuerpo de Bomberos tuvo que intervenir en el desalojo ya que, uno de los jóvenes, se colgó, atado a una silla, de una de las ventanas de la fachada, si bien no puso mayor resistencia cuando los bomberos le bajaron. Después del desalojo, los "okupas" fueron autorizados a regresar al edificio para sacar algunos de sus enseres, si bien parte de los mismos fueron trasladados al Almacén de la Villa.
"El laboratorio no se mueve de Lavapiés", esta ha sido la frase más coreada por los simpatizantes y okupas que se agolpaban a ambos lados de la calle y que le recordaban al PP que "El Laboratorio no son cuatro paredes, el laboratorio es algo vivo dentro de Lavapiés y va a seguir vivo, las ideas quedan". Los okupas han anunciado una concentración esta tarde de lunes a las ocho de la tarde en la plaza de Lavapies y otra para el viernes a las siete de la tarde en el mismo lugar. Según han manifestado varios de ellos, "ya está hecho el plan de viviendas de lujo, de 45 millones cada una, locales comerciales y garajes, esto es la cultura social que le dan al centro de Madrid" y continuaban diciendo que "castigados con la especulación como es Lavapiés lo que tenemos claro es que no vamos a dejar que nos echen del barrio ni a nosotros, ni a los inmigrantes, ni a los ancianos, ni a la gente que cree que aún se puede vivir en barrios y que la ciudad no es gris".
Para Inés Sabanés, portavoz del grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Madrid, "no esperábamos que se produjera el desalojo a 24 horas de constituir la nueva Asamblea de Madrid y a muy poco tiempo de constituir el Ayuntamiento dado que la ex consejera de Cultura, ahora concejal del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, dijo claro y alto que le parecía un proyecto interesante". Sabanés ha asegurado que "lo que voy a exigir es que no haya desplazamiento de la gente de Lavapiés y que no se cambie la tipología del Centro de la ciudad hacia otros modelos para que de nuevo los jóvenes de nuestra ciudad se tengan que ir fuera". Sabanés, ha expresado además su sospecha de que el edificio será demolido en breve, y ha lamentado que "el Ayuntamiento no haya sido capaz de recuperar espacios como éste en una zona donde los equipamientos son escasos".
