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Todo Pasa Y Todo Queda

Pero Lo Nuestro Es Pasar,

Pasar Haciendo Caminos,

Caminos Sobre La Mar.

Nunca Persegui La Gloria,

Ni Dejar En La Memoria De Los Hombres Mi Cancion;

Yo Amo Los Mundos Sutiles, Ingravidos Y Gentiles

Como Pompas De Jabon.

Me Gusta Verlos Pintarse De Sol Y Grana,

Volar Bajo El Cielo Azul, Temblar Subitamente

Y Quebrarse...

Nunca Persegui La Gloria.

Caminante Son Tus Huellas El Camino Y Nada Mas;

Caminante, No Hay Camino

Se Hace Camino Al Andar. Al Andar Se Hace Camino

Y Al Volver La Vista Atras

Se Ve La Senda Que Nunca Se Ha De Volver A Pisar.

Caminante No Hay Camino Sino Estelas En La Mar...

Hace Algun Tiempo En Ese Lugar Donde Hoy Los Bosques Se Visten De Espinos

Se Oyo La Voz De Un Poeta Gritar “Caminante No Hay Camino, Se Hace Camino Al Andar...”

Golpe A Golpe, Verso A Verso...

Murio El Poeta Lejos Del Hogar.

Le Cubre El Polvo De Un Pais Vecino.

Al Alejarse, Le Vieron Llorar. “Caminante, No Hay Camino, Se Hace Camino Al Andar...”

Golpe A Golpe, Verso A Verso...

Cuando El Jilguero No Puede Cantar

Cuando El Poeta Es Un Peregrino,

Cuando De Nada Nos Sirve Rezar. “Caminante No Hay Camino, Se Hace Camino Al Andar...”

Golpe A Golpe, Verso A Verso.

 

de Don Antonio Machado,poeta de aquella generación

La historia de nuestra joven Democracia está salpicada, de hechos relevantes, muchos de los cuales han tenido importante influencia en el desarrollo de la convivencia democrática de las ciudadanas y ciudadanos españoles. Entre estos hechos destaca por notoriedad final, los acontecidos el 24 de enero 1977. Este día tan significado en nuestra reciente historia, comenzó con la inquietante noticia del secuestro por él GRAPO, del Presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, Teniente General Villa Escusa. Tuvo su continuidad en la escalada violenta con la muerte por impacto de bote de humo de Mari Luz Nájera en la manifestación convocada por el asesinato del estudiante Arturo Ruiz en el día anterior, a manos de uno de los Guerrillero de Cristo Rey. Este día repleto de actos de intolerancia, cuyos pretendidos fines son fáciles de analizar, no había terminado aún, cuando pasadas las 22:00 horas dos pistoleros del después llamado “Comando Roberto Hugo Sosa” vinculado a la ALIANZA APÓSTOLICA ANTICOMUNISTA, (triple AAA) entraron en el despacho de Abogados Laboristas de la calle Atocha 55, y tras agrupar a las nueve personas que en él se encontraban, fueron vilmente tiroteados hasta vaciar sus armas, asesinando a cinco de ellas: Francisco J. Sauquillo Luis J. Benavides Serafín Holgado Enrique Valdevira Ángel Rodríguez Y dejando, así mismo gravemente heridas a las otra cuatro:: Luis Ramos María Dolores González Alejandro Ruiz Huerta Miguel Ángel Sarabía. Este 24 de Enero de 2002, se cumplen 25 años de aquellos hechos, que marcaron un punto y seguido en el inaplazable proceso de cambio político necesario, hacia el sistema democrático emprendido y demandado por la inmensa mayoría de la sociedad española. Estos hechos tan fuertemente repudiados, por la inmensa mayoría de la sociedad española, y que tanto entonces como ahora, en acontecimientos tan dramáticos y con los mismos fines –no hay que olvidar que todos los actos terroristas, a pesar de la etiqueta que les identifique, persiguen los mismos objetivos- demostraron con su comportamiento pacífico y con su rabia contenida, en la actualidad también persiste este comportamiento, que el pueblo español, no ha entrado al juego que los “héroes y salvadores de patrias”, que componen las organizaciones del terror pretendían y siguen pretendiendo. Sus asesinos y cómplices, con excepción de uno al que se le concedió permiso de fin de semana en la cárcel y se fugó (esta forma de otorgar derechos, pare ser y siempre en las mismas direcciones, que algunos responsables de impartir justicia no aprenden de las experiencias), fueron juzgados y condenados. No debe de quedar en el olvido –los pueblos que olvidan su Historia están condenados a repetirla- los hechos acaecidos sobre unas personas, que significadas por defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras de la trama creada por la dictadura todavía vigente en esas fechas, fueron vilmente asesinados por unos pistoleros fascistas vinculados al Sindicato Provincial del Transporte, cuyo secretario ordenó la acción que finalizó con estos crímenes. La sociedad debe propiciar y dejar signos presentes que de alguna forma, recuerden en el futuro los hechos y episodios vividos, que como los ocurridos el 24 de enero del 1977 dejan huella, por lo que en su momento significaron, y por lo que en el presente y futuro, sus experiencias nos pueden enseñar, y que al recordarlos, se transformen en energías positivas e intelectuales, para la defensa del sistema de convivencia que entre todos nos hemos dado y que como todo en la vida es mejorable: la democracia. El pueblo de Torrejón, como muchos de los pueblos y ciudades del mundo, ha tenido entre él bastantes ciudadanas y ciudadanos anónimos. Desapercibidamente, con sus compromisos sociales y/o profesionales, en el ámbito individual o colectivo, son los que en gran medida dan cuerpo a esas ciudades. Luis Ramos Pardo es uno de esos personajes desconocido para muchos, que desde su profesión de abogado laboralista, en la época quizás más crítica de la reciente Historia de España, en los umbrales de la predemocracia, desde 1970 hasta el mismo día 24 de enero del 1977, estuvo desarrollando su profesión, en el despacho de la calle el Cristo, desde donde defendió a bastantes trabajadores y trabajadoras de este nuestro municipio torrejonero. Luis Ramos Pardo, por su condición de abogado laboralista y como persona comprometida, por conseguir el cambio político tan ansiado, por una gran parte de la sociedad española del aquel momento, es uno de los supervivientes del siniestro y significado día VETICUATRO DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS SETENTA Y SIETE.