El monasterio trinitario de Avinganya
El
año 1201, en la torre llamada Avinganya, cedida por Père de Bellvís, caballero del
condado d'Urgell, a San Juan de Mata, se edificó uno de los primeros conventos
trinitarios del mundo. El nombre proviene del caudillo almorávide Yahya Ibn Ganinya,
señor de València y Murcia, propietario de una finca en la vera del río Segre. La
finca en cuestión se encuentra a dos kilómetros de Seròs, siguiendo la carretera de
la Granja d'Escarp. Esta finca comprendía la torre y las tierras. La familia de
los Montcada se hizo cargo del monasterio, y en el año 1250, Constança, hermana
de Jaume I el Conqueridor, se convirtió en la primera abadesa del primer monasterio
femenino de la orden de los Trinitarios. A lo largo de los años el monasterio
fue creciendo, hasta la desamortización de Mendizabal (s.XIX), en que fue
abandonado por los trinitarios y la finca y sus posesiones compradas por
particulares. Durante la II República (s.XX), las tierras son vendidas a los aparceros.
Comienza
una época de expolio y abandono del conjunto, no así de las tierras que
formaban parte del mismo. Con el paso de los años la Diputación de Lleida se
convierte en la
propietaria del inmueble por falta de pago de la contribución por parte de los
dueños. La Diputación no sabe que hacer, y alquila el conjunto a particulares
que lo utilizan como almacén agrícola. No es hasta el 1986 que la Diputación
de Lleida y la Generalitat de Catalunya empiezan el proceso de recuperación.
Hoy el conjunto del monasterio esta consolidado, se ha parado el proceso de
degradación. En sus instalaciones se encuentra el CAAIEI, el Centro de
Arqueología de Avinganya de la fundación pública del Institut de Estudis Ilerdencs de la
Diputación de Lleida. Este centro funciona como escuela de arqueología,
y ha elaborado diferentes programas pedagógicos para los alumnos de las escuelas que
estén interesadas.