El municipio de Torrubia está situado
cartográficamente entre los meridianos 1º
55´ y 1º 50´ de longitud Oeste según
Greenwich y los paralelos 40º
56´ y 41º 01´ de latitud Norte.
Ocupa una
superficie de 3,071
Ha. en
el ángulo N.E. de la meseta S. y dentro de la
comarca de las Parameras de Molina, cuya capital Molina
de Aragón dista por carretera unos 17
Km. Administrativamente pertenece a la Comunidad
de Castilla la Mancha, dentro del distrito
judicial de Molina, a cuyo antiguo Señorío
está adscrito, formando parte de la Sexma del
Campo junto con los pueblos de Amayas, Anchuela
del Campo, Campillo de Dueñas, Cillas, Concha,
Cubillejo de la Sierra, Cubillejo del sitio,
Establés, Fuentelsaz, Hinojosa, Labros,
Milmarcos, Pardos, Rueda de la Sierra, Tartanedo
y Tortuera.
Los límites con los pueblos vecinos, siguen en
parte líneas convencionales, aunque en algunos
tramos también existen elementos naturales de
separación, tales como arroyos o cerros. Al
Norte y Noroeste está el termino de Tartanedo
con quien limita desde los Carrascalejos hasta
Las del Agua. Al Oeste y Suroeste se halla
Pardos, con quien hace límite desde los
Carrascalejos hasta la Canaleja. Al sur está
Rueda de la Sierra en un corto tramo que va desde
la Canaleja hasta el Cerrillo Mayagüe.
Finalmente al Este está el termino de Cillas con
el cual limita desde el Cerrillo Mayagüe hasta
Las del Agua.
Formando una isla entre los términos de
Pardos, Rillo y Rueda de la Sierra se
halla otra parte del municipio, la Dehesa de la
Matilla o Sierra, que esta unida al
resto del término tan solo por la Vereda
de la Sierra. Esta porción de tierra de
unas 250 Ha. de extensión, que al
principio no formaba parte del termino
municipal, fué incorporado al mismo por
un privilegio concedido en el año 1.732
con el fin de que Torrubia pudiera contar
con una parte de sierra similar a la que
tenían los pueblos vecinos.
Relieve:
Orográficamente
el suelo de nuestro municipio esta formado por
una plenillanura sembrada de cerros
de poca altura y formas suaves y redondeadas,
entre las que se extienden zonas llanas,
pequeños valles en forma de U abierta,
colmatados a través de los años por los efectos
que la erosión ha ido haciendo sobre las partes
más altas. La altitud de Torrubia es de 1.168
m.
sobre el nivel del mar, siendo su punto
más elevado el cerro de la Matilla con 1.402 m. y el
más bajo el arroyo de Valdelajuma a su entrada en el
término de Cillas que está a 1.120 m. El
conjunto en general presenta una ligera
inclinación hacia el S. y el E. , por lo cual
las aguas torrenciales buscan siempre en
discurrir hacia el río Piedra. Los accidentes
más notables son los siguientes: la Matilla (1.402 m.), el Cerro
Gordo
(1.387 m.), la Corbetera (1.350 m.), Cabeza
Mediano
(1.233 m.), el cerro de las Aldas (Alto
Cabero
1.212 m.), los Gustales (1.214 m.), el Raso (1.184 m.), Ribagorda, el Cerro, la Pedriza (1.181 m.), la Loma
del Santo (1.184 m.), el Puntal (1.194 m.), la Cuesta
del Sordo (1.201 m.), la Loma
de las Eras, Lomapedrazo, Lomanegra y la Catalana. Todos los cerros
señalados corresponden a pliegues del terreno;
los de la sierra formados en el movimiento
Herciniano y el resto en la fase previa al
movimiento Alpino, con sus ejes orientados en la
dirección N a S. o bien N.-N.E. a S.-S.O.
La
suavidad de las curvas que configuran nuestros desgastados
cerros,
raramente se ve alterada por rocas (ricos,
peñas) y si en alguna ocasión las hay, estas
son de poca altura. Todas ellas están situadas
en líneas de fallas geológicas y para su
enumeración se pueden hacer dos grupos:
a) las
del la Sierra, formadas en su mayor parte
por cuarcitas armoricanas ( el Escalerón, las Piedras
del Dinero, el Castillo
de Urracos, las Peñas
del camino de Cillas, las Peñas
del Agua, la Peña
de la Manga, las Peñas
de las Sargas ...)
b) las del resto
del término constituidas básicamente
por carbonato cálcico (las Piedras
del Pilar, las Rocas
del Hocinillo, los Riscos
de la Pedriza, los Riscos
de la Hoz, los Riscos
de la Dehesa, las Rocas
de Ribagorda ...)
La
composición caliza de las rocas de nuestro
término, ha hecho posible la formación de
algunas cuevas y simas, todas ellas de
poca entidad. Citaremos la Cueva
Clara,
la Cueva Oscura, la Cueva
de San Patricio, la Cueva
de San Francisco, la Sima
de los Gustales, la Sima
de Cabezamediano y otras que hay repartidas
por la Dehesa.
La
Cueva Clara: se trata de un pequeño
abrigo natural, orientado hacia el Sur, y situado
en la Pedriza, a mano izquierda del camino de
Cillas actual. Por su posición privilegiada es
posible que estuviera habitada en tiempos
pasados.
La
Cueva Oscura: se halla en el valle de la
Hoz, al lado opuesto de la Cueva Clara de la que
dista unos 250 m. Presenta una boca grande de
entrada orientada al Norte y se continua con una
reducida galería que después de hacer un
recorrido en forma semicircular, se abre sobre la
misma roca, formando una pequeña cámara
"el Portalilla", de difícil acceso
desde el exterior. Ha proporcionado refugio a
familias del pueblo durante las guerras y
posiblemente estuvo habitada en la antigüedad.
Cuenta la tradición que en su interior había
una galería que llegaba hasta la sacristía de
Pardos.
En las rocas de la Hoz hay dos pequeñas cuevas
más, una la de San Francisco en la Pedricilla y
otra la de San Patricio en la cerrada del Atajo.
Simas: Pocas cosas se pueden decir
de las simas de los Gustales y de la
Dehesa,
que están prácticamente cegadas por los efectos
de la erosión y porque los pastores han
contribuido a ello con el fin de evitar que
pudieran caer dentro las ovejas. En el caso
concreto de la de los Gustales se trata de un
hueco que una vez limpio tiene más o menos el
tamaño de una paridera de barda, desde el que se
pasa a una segunda cámara más pequeña. En
general es un tema que merecería ser investigado
aunque solo fuera por motivos arqueológicos.
Como ocurre con las cuevas, se sabe que las simas
han servido de refugio para gente del pueblo en
tiempos de guerra.
Clima:
El clima de Torrubia queda determinado por la
altura media sobre el nivel del mar, superior a
los 1.100 metros, el alejamiento de
la costa y lo desabrigado de su morfología. Es
de tipo continental con inviernos
largos y fríos, veranos calurosos y cortos y
escasas lluvias.
La primavera es fría en su
primera parte, pues durante el mes de abril
todavía persisten las heladas
y escarchas que se prolongan en algunos
días del mes de mayo, mes en el que de forma
excepcional puede nevar. Coincide con un periodo
de lluvias, que son necesarias para
que prosperen los cultivos de invierno y nazcan
los que se hacen en primavera.
En verano el calor es muy
intenso al centro del día, con temperaturas
máximas en los meses de julio y agosto que
oscilan entre los 31 y 38 grados; las noches en
cambio suelen ser frescas y agradables, ideales
para observar las estrellas que en una atmósfera
nítida y transparente, brillan con toda
magnitud. Las horas de los crepúsculos suelen
ser mas bien frías, sobre todo las del amanecer,
con mínimas que van de los 2 a
6 grados, temperaturas mas bien
frescas a las que se une el efecto del rocío. En
consecuencia podemos decir que las oscilaciones
en verano son importantes con diferencias que van
de los 24 a los 36 grados de la
noche al día. En algunas tardes de
verano se forman tormentas, casi siempre
acompañadas de aparato eléctrico. En general la
tormenta es casi siempre un peligro potencial,
pues puede ser de granizo, que en pocos minutos
arrasa las cosechas. Como tormentas de triste
recuerdo mencionaremos tres:
- 1.930
que ocasionó la mayor ramblada
en lo que va de siglo, causando
una gran cantidad de destrozos y
la muerte por un rayo del vecino
Juan Antonio Larriba, muerto en
la paridera de las Aldas.
- 1.950
que apedreó la mayoría de las
cosechas, causando daños
económicos a los agricultores, y
matando animales del campo debido
a la cantidad de pedrisco caída.
- 1.979
tormenta acompañada de numeroso
aparato eléctrico, que causo
grandes daños a la iglesia,
estando apunto de derribar la
torre cuando un rayo alcanzó en
ella.
El otoño dura desde
principio de septiembre hasta mitad de noviembre
en que el frío hace su presencia. De nuevo las heladas
y escarchas adormecen la vida en el
campo. Coincide con otro período de lluvias que
hace posible nazcan los cultivos de invierno. Es
el tiempo de prepararse para recibir el frío.
En invierno el frío es el elemento
dominante, con numerosos días que se registran 10
y 12 grados bajo cero; excepcionalmente en enero
de 1.971 se alcanzaron 23
grados bajo cero. Un meteoro propio del
invierno es la nieve, las nevadas en
general bastante copiosas, son beneficiosas para
el campo en cuanto que representan agua para la
primavera. Cuando la nevada se hiela, cosa
bastante frecuente puede durar varios días,
incluso antaño podía durar todo el invierno, y
alcanzar más de un metro al acumularse nevada
tras nevada. Afortunadamente en los últimos
años la cantidad de nieve caída a sido menor.
La pluviosidad: media anual oscila
entre los 350 mm. y los 700 mm. con dos
estaciones de lluvia: primavera y otoño. Los
meses de mayor pluviosidad media son abril con 63
l/m2 , noviembre con 57
l/m2
,
marzo con 55 l/m2 y mayo con 54 l/m2 ,agosto es el mas
seco con una pluviosidad media de 20 l/m2 .
Los vientos dominantes, barren con
facilidad nuestro municipio al no encontrar
obstáculos naturales importantes, y estar los
cerros carentes de vegetación arbórea. Los
principales son:
-
Cierzo: que sopla del Norte
y es frío y seco.
-
Solano: sopla del Este y es
húmedo.
- Ábrego: que sopla del Sur
y es cálido.
- El de la Sierra: que sopla del
Suroeste y aporta las lluvias de primavera y
otoño.
Consulta el tiempo de la
zona: ******************
La
población:
Los primeros habitantes de nuestras tierras (en
la prehistoria), de los que actualmente
encontramos datos arqueológicos, fueron pastores
y cazadores que desarrollaron industrias
líticas. Aunque falta un estudio sistemático
hay lugares del término como la Catalana,
Ribagorda, la Matilla... donde se encuentra
material de sílex y otro diverso. Hacia el
año 600 a.C. el sustrato indígena recibió la
influencia de los pueblos de origen
centroeuropeo, céltico, que introdujeron la
Cultura del Hierro. El resultado de la fusión
fué la formación del pueblo celtibérico. Los primeros
datos escritos de la población de la Sexma del
Campo los aportan los romanos, que citan a los "tittos" como el pueblo
celtibérico que hacia el S. III a.C. habitaba la
zona. De ellos nos dicen que se dedicaban
básicamente al pastoreo, vivían en un régimen
patriarcal y estaban organizados en tribus en las
que predominaba la igualdad social, haciendo para
ello reparto anual de las tierras y ganados entre
sus miembros. De sus cualidades destacan la
sobriedad, la fidelidad y el espíritu guerrero,
debido en parte a las luchas constantes que por
los pastos y hurtos de ganado sostenían con las
tribus vecinas. Fueron los que desarrollaron
plenamente la cultura de Hierro (período de La
Tene), por lo es de suponer que pertenecen a
ellos las escorias que de este mineral se
encuentran en el Pozuelo, los Praejones y el
Hongar.
El nombre del pueblo deriva del de un
pequeño poblado celtívero llamado
"torre roxiza" que se
encontraba en el lugar donde
ahora se halla Torrubia.
Sobre esta etnia celtibérica se fué
forjando nuestra raza, usos, lengua y
costumbres, mezcla compleja de la fusión
de los "tittos" con
los pueblos que através de los siglos
fueron ocupando la Sexma del Campo y
superponiendo sus respectivas
culturas: romanos, godos,
árabes y judíos.
Durante la reconquista de España a los
Árabes, el territorio de Molina fue
dividido en quiñones y adjudicado a
numerosos inmigrantes
vasco-navarros. Algunos apellidos
muy ilustres de Torrubia (Azcutia, etc.)
dan fe de ello.
Evolución de la población:
1.830
356
h.
1.940
316 h.
1.860
396 h.
1.950
292 h.
1.900
301 h.
1.960
214 h.
1.910
300 h.
1.970
142 h.
1.920
334 h.
1.988
56 h.
Actualmente
Torrubia tiene un censo de 46 habitantes.
Las
causas de esta caída demográfica han sido toda
la problemática económica y social acontecida
en el país en los últimos cincuenta años,
generadora de una fuerte emigración
de jóvenes y familias enteras que atraídos por
las ciudades industriales, abandonaron Torrubia
con la esperanza de encontrar unas mejores
perspectivas de vida. Una consecuencia inmediata
de la emigración ha sido el envejecimiento
de la población, acompañado por una escasa
o nula natalidad y una acusada mortalidad con un
decrecimiento vegetativo elevado.
Personajes
ilustres:
Dº
ALONSO AVILA:siglo XVI
Colegial de Salamanca y Magistral de Granada en
el año 1.559.
Dº
PABLO AZCUTIA: siglo XVI
Coronel, Gobernador del Peñón de Gibraltar a
principios del siglo XVI.
MARTIN
JIMENEZ: siglo XVI
Uno
de los valientes guerreros que llegó con Hernán
Cortés hasta los últimos momentos y peripecias
de la conquista de Méjico. Hizo testamento en
las minas de plata de Guanajuato, de las cuales
era alcalde mayor, en 1577, dejando múltiples
bienes para mejora de su pueblo e iglesia.
Dº
JUAN AMADOR AZCUTIA: siglo XVIII
Oficial Mayor de Cobachuela y Secretario de Cifra
en Sevilla, año 1.731.
Dº
JUAN LOPEZ AZCUTIA:siglo
XVIII
Secretario de la Presidencia del Consejo de
Castilla y de la Real Junta de Abastos, 1.744.
Fundó en el año 1.736 en la iglesia parroquial
la capilla de la Virgen de los Dolores a cuyo pie
se halla su tumba con el escudo nobiliario. En el
libro, "El Señorío de Molina, sus
sexmas" de Juan José López Beltrán se
dice: " El señor López Azcutia, noble de
sangre, el 17 de Abril de 1.714, adquirió un
gran pedazo de terreno en la dehesa de la Sierra
Molina, lindando a los pueblos de Griegos y
Guadalaviar por medio de su representante, Don
Andrés García Cubillas, cura de Torrubia, por
la cuantía de sesenta mil reales de vellón, de
cuya cantidad fueron tomados el equivalente a
cuatro mil ducados para ingresarlos en la
Tesorería Real, como solución y remedio para
subvenir las urgencias que reclamaba la Corona
(Felipe V), según acuerdo concertado por la
Común, para quedar absueltos, indemnes y libres
para el aprovechamiento y uso de muchos que
aquella venía detentando.
FRAY
FRANCISCO DE TORRUBIA: siglo XVIII
Religioso
escritor y uno de los primeros paleontólogos
españoles, su obra "APARATO PARA LA
HISTORIA NATURAL ESPAÑOLA" describe
multitud de fósiles de los alrededores de Molina
de Aragón, murió en opinión de santidad siendo
su sepulcro muy venerado y visitado.
San
Antonio de Padua: Se celebra el día 13
de junio, y señala el final o
consolidación del ciclo mayal, considerando al
santo como favorecedor de las novias de ahí la
costumbre de poner velas a San Antonio; antaño
en este dia se realizaba un sacrificio cruento,
matando uno o dos corderos que eran ofrecidos a
los dioses en señal de agradecimiento y para
solicitar la protección de los rebaños.
La
celebración se inicia con una misa
por la mañana, seguida de una procesión que recorre las
calles del pueblo y en la que se lleva en andas
la imagen del
santo.
Por
la tarde tiene lugar la fiesta popular,
que se inicia con una merienda a base de
cordero frito al ajillo, regado con vino
en abundancia, que el Ayuntamiento pone a
disposición de toda las personas del
pueblo. Terminada la comida empieza el baile, antaño
era denominado "el baile de los
casados", un baile singular que daba
derecho a los casados a bailar con las
solteras y a los solteros con las
casadas.